¡Para los piscoleros/as! Cada 8 de febrero, se celebra el Día Nacional de la Piscola. Si bien no sabemos con claridad el origen del pisco, la piscola es el icónico trago 100% chileno que es un imperdible en casi cualquier bar o celebración del país. Aquí te contamos su historia, y cómo se prepara la piscolita perfecta.
El nombre “piscola” proviene de la unión de las palabras “pisco” y “cola”, y se popularizó en Chile en los años 50 y 60. Desde entonces, ha sido una bebida muy popular en el país y ha ganado popularidad en otros lugares de América Latina y el mundo.
La piscola es considerada una bebida típica chilena y se puede encontrar en casi cualquier bar o restaurante del país. Se prepara mezclando pisco con gaseosa o tonic, y a menudo se sirve con hielo y una rodaja de limón. La proporción de pisco y gaseosa puede variar, pero la versión tradicional suele tener más pisco que gaseosa.
El consumo de la piscola tuvo sus inicios en la década de 1940 con la llegada de Coca-Cola a Chile. Sin embargo, fue en los años 70 y 80 cuando la popularidad de esta bebida alcanzó su pico, durante una época de crisis económica y política en el país. La escasez de destilados como el whisky y el ron abrió el camino para la piscola, que se destacó por su fácil preparación, bajo costo y sabor, superando en popularidad al Cuba Libre y la Whiscola.
Con el paso del tiempo, la piscola fue ganando terreno y se convirtió en una bebida emblemática para los chilenos. En 2003, se estableció el 8 de febrero como el Día Nacional de la Piscola, con el objetivo de consolidar su posición como el trago nacional de Chile.
En resumen, la piscola es una bebida que refleja la cultura y la historia de Chile, y que ha sido adoptada y disfrutada por personas de todo el mundo.
¿Cómo preparar la Piscola perfecta?
El hielo es esencial, para los productores de pisco la clave está en llenar el vaso de hielo, esto ayuda a que el trago esté siempre fresco. Luego se debe agregar un tercio de pisco, seguido de dos tercios de bebida cola.
Sin embargo, también hay variaciones como mezclar con limón, albahaca molida o verter un poco de agua mineral, para evitar que quede demasiado dulce.
¿Cómo lo prefieres tú?