La empresaria, ha fundado cuatro empresas y fue presidenta de la Asociación de Emprendedores de Chile. Su visión, es que el modelo empresarial ha evolucionado y ahora estamos en una era más enfocada en lo femenino, las emociones y la sensibilidad.
La fundadora de varias empresas exitosas, incluyendo Medular, especializada en diseño de muebles, Kauel , enfocada en tecnología con Inteligencia Artificial, iF, que ofrece espacios colaborativos y 1ko, con un modelo de emprendimiento cooperativo, recientemente fue seleccionada como una de las 14 CEO activistas de Latinoamérica en el informe “El activismo del CEO como palanca para la sostenibilidad” publicado por la consultora LLYC y Forbes en Español.
El informe, destaca la importancia de la “Licencia Social para Operar”, que se define como un acuerdo tácito entre una empresa o marca y las comunidades en las que opera. Este acuerdo implica que la empresa o marca debe operar de manera que satisfaga las expectativas sociales, económicas y medioambientales de la comunidad para obtener la aprobación social necesaria para ser considerada aceptable por sus grupos de interés y tener su apoyo en su éxito.
Hoy, la realidad en el empresariado a cambiado. Cada vez más mujeres ocupan puestos de éxito. Alejandra cree que el modelo empresarial ha evolucionado y ahora estamos en una era más enfocada en lo femenino, las emociones y la sensibilidad. “Qué difícil para el que no tiene mujeres en altos cargos, qué difícil para el que no tiene en la mesa a mujeres tomando decisiones: el que no lo ha hecho, está en un problema”, destacó la empresaria.
Sin embargo, cuando ella comenzó la realidad no era esa, pues la gente se sorprendía que una mujer fuese emprendedora o dueña de una empresa. “Si uno como mujer llegaba con grandes sueños le costaba mucho más que alguien creyera en nosotras que cuando llegaba un hombre con los mismos sueños”, comentó Mustakis.
Alejandra cree que para tener una sociedad exitosa y equitativa, es importante tener emprendedores sociales que se dediquen a abordar diferentes problemas sociales, pues el modelo del Estado es demasiado jerárquico y casi imposible de abordar todos los problemas que aquejan a la sociedad.
Estos emprendedores sociales deben ser capaces de desarrollar soluciones que sean económicamente viables y rentables, y que puedan ser implementadas para resolver problemas sociales. Al abordar estos problemas, incluso los más pequeños, se pueden generar cambios significativos en la sociedad en su conjunto.
1KO
Alejandra decidió crear una empresa llamado 1ko. La empresa comenzó en Bajos de Mena, en Puente Alto, una zona con muchos desafíos sociales y económicos, con una población de 180,000 personas.
Mustakis colaboró con líderes sociales de la comunidad para establecer la empresa y hacer que la gente se sienta parte del modelo de negocio. Estos líderes sociales son ahora todos socios de la empresa.
La empresa ha desarrollado el talento de los grafiteros, costureras y artesanas locales, y ha creado productos y servicios que se venden a muchas empresas. El éxito de esta, según la empresaria, ha sido asombroso.
Sobre la sostenibilidad, Mustakis agrega: “Yo quiero ser una empresaria que cambie las reglas del juego. Creo que también hablar de la palabra empresario, CEO o activista, implica tomar ese nivel de compromiso y de riesgo, hacer las cosas distintas”.
Fuente: Forbes.