Claudio Alvarado se consolidó como la pieza clave en la transición del presidente electo José Antonio Kast, tras participar en las primeras reuniones del mandatario electo en La Moneda y liderar el diálogo con los partidos que respaldarán al nuevo gobierno. Su rol apunta a coordinar la instalación del gabinete y las relaciones con el Congreso durante el periodo de traspaso.
Tras la elección de Kast, “con un 58,16%”, el presidente electo llevó a Alvarado en su comitiva a La Moneda, donde le informó que será el enlace entre la nueva Oficina del Presidente Electo (OPE) y el Gobierno, un cargo que ejerció en los traspasos de 2014 y 2018.
Según fuentes del equipo de instalación, Claudio Alvarado mantendrá un contacto permanente con el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, y desde esta semana comenzará a diseñarse “un instructivo con las materias que se deberán definir durante la transición”, que se subirá a una plataforma digital para facilitar el traspaso.
Se prevé que, cuando en febrero Kast tenga definido su gabinete, Alvarado coordine las reuniones bilaterales entre los ministros salientes y los entrantes para concretar la entrega de cada cartera.
En paralelo, Alvarado encabezó, junto al timonel republicano Arturo Squella, una reunión en la llamada “La Moneda chica” con presidentes y secretarios generales de partidos de la oposición —desde Amarillos y Demócratas hasta los libertarios— para avanzar en un acuerdo de gobierno que fije mínimos comunes. En ese encuentro, las colectividades manifestaron su disposición a colaborar y a “continuar reuniéndose con dos fines: confluir en propuestas y prioridades y proponer nombres para el gabinete”.
La intención del presidente electo, según los asistentes, es construir un programa de emergencia centrado en seguridad y migración, economía y políticas sociales, y “erradicar la imagen de sectario del Partido Republicano y repartir el poder con generosidad con los partidos aliados”. Con el retorno de Squella a sus labores en la directiva republicana, la coordinación de las próximas reuniones y la relación con las colectividades quedó en manos de Alvarado, a quien se le encomendó diseñar una hoja de ruta para la convergencia entre las tiendas.
Claudio Alvarado, de 65 años, es ingeniero comercial por la Escuela de Negocios de Valparaíso y estrecho colaborador de Kast desde su tiempo en el Congreso, donde ambos lideraron la bancada de la UDI. Fue subsecretario y, por un breve periodo de dos meses, ministro de la Secretaría General de la Presidencia durante los gobiernos de Sebastián Piñera. Quienes lo conocen lo describen como un “gran negociador en el Congreso” y un dirigente que trabaja para equipos.
Alvarado tuvo un papel activo en las discusiones políticas de los últimos años: fue uno de los impulsores del acuerdo por la paz y la nueva Constitución del 15 de noviembre de 2019, y renunció a su cargo tras la aprobación del primer retiro del 10% de las AFP por el respaldo que obtuvieron parlamentarios del oficialismo en aquel momento.
En la última etapa electoral, Alvarado se distanció inicialmente de la candidatura de Evelyn Matthei y luego se incorporó al comando de Kast para la segunda vuelta. En columnas publicadas en Ex-Ante defendió su postura sobre la campaña: “Cuando se señala públicamente que José Antonio Kast es ‘extremo’, que no se puede garantizar su apoyo a él en una eventual segunda vuelta, y que su gobierno sería un ‘retroceso’, y además se complementa con mensajes que en ese gobierno habría menos paz social, creo, se comete un profundo error político”, escribió en octubre. En otra columna añadió que “Deslegitimar a Kast con argumentos que provienen directamente del manual de la izquierda solo fractura a nuestro sector. Ese discurso debilita el mensaje y la identidad de una derecha que necesita convicción y no calculadora”. En noviembre afirmó que “concentrar esfuerzos en la candidatura más competitiva no es un gesto de resignación, sino de responsabilidad. Las elecciones no se ganan con voluntarismo, sino con realismo”.