El presidente de la Asociación Nacional de Televisión (Anatel), Pablo Vidal, cuestionó el financiamiento y el impacto de la franja electoral televisada, y planteó si corresponde que el Estado asuma el costo de su exhibición diaria.
Vidal, en una carta al director del diario La Tercera, sostuvo que “la propaganda política electoral cuesta plata. La pagan las candidaturas y el Estado a través de la devolución de gastos. El objetivo es que la gente sepa quiénes compiten y cuáles son sus propuestas”.
El dirigente explicó la tensión entre la prohibición de venta de publicidad política y la obligación de transmitir la franja: “está prohibido vender publicidad política, y al mismo tiempo, tenemos la obligación de exhibir 40 minutos diarios de franja electoral, que algunas candidaturas han usado para fines distintos al establecido por la ley”.
Sobre su efecto en la ciudadanía, Vidal recordó cifras de audiencia y cuestionó su aporte informativo: “la franja electoral televisada es por lejos la propaganda política que tiene mayor alcance e inmediatez. Según datos de Kantar IBOPE, en tan solo los primeros 10 días, la franja ya ha sido vista por más de 8 millones de personas” y se preguntó, “¿Ayuda la franja a que la ciudadanía se informe?”.
En su misiva, el presidente de Anatel planteó alternativas y dudas sobre el esquema actual de financiamiento: “¿Sería mejor que los candidatos puedan pagar para tener propaganda en televisión? ¿Debiera el Estado pagar el costo altísimo que significa para los canales nacionales, regionales y comunitarios esos 40 minutos diarios de franja?”.
Vidal admitió que estas interrogantes no se resolverán en el actual proceso electoral, pero insistió en la necesidad de abordarlas: “son preguntas que no se resolverán para este proceso electoral, pero que sin duda debieran estar resueltas para las próximas elecciones”.