La policía británica detuvo al hermano del rey Carlos III, el ex príncipe Andrés, en medio de una investigación sobre su vinculación con el caso Epstein y la filtración de documentos judiciales, informaron fuentes oficiales. La medida ha reavivado la crisis en la Casa de Windsor y genera atención internacional sobre posibles procesos judiciales y parlamentarios.
La policía indicó que Andrés Mountbatten-Windsor fue arrestado “bajo los cargos de ‘mala conducta en un cargo público'”, y que agentes realizan registros en domicilios de las zonas de Berkshire y Norfolk, incluida la finca de Sandringham, donde se había instalado recientemente. Fotos difundidas por medios muestran vehículos policiales en la propiedad.
El arresto ocurre tras la difusión por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de más de tres millones de documentos relacionados con Jeffrey Epstein, que incluyen miles de imágenes y correos electrónicos. Entre los archivos que han reacendido el escándalo aparecen fotografías en las que se ve al ex príncipe arrodillado sobre una mujer no identificada, así como intercambios de correos de 2010 y 2011 con Epstein.
El ex príncipe, que cumple 66 años en la fecha del reporte, ha negado de forma constante cualquier irregularidad. En documentos citados por la prensa figura un mensaje de 2011 dirigido a Epstein en el que Andrés escribió: “Mantente en contacto”, “¡y pronto volveremos a jugar!”.
Tres semanas antes de la detención, el primer ministro Keir Starmer había exigido que el ex miembro de la realeza compareciera ante un comité parlamentario para declarar sobre sus vínculos con Epstein. Sobre esto, Starmer señaló que “cualquier persona que tenga información debe estar preparada para compartirla de cualquier forma que se le solicite”, en palabras recogidas por la prensa británica.
Analistas y medios consignan que el arresto es el último eslabón de un proceso que volvió a expandirse tras la publicación póstuma de las memorias de Virginia Giuffre, tituladas Nobody’s Girl, donde la autora afirma que fue traficada por Epstein y que tuvo relaciones con Andrés cuando era menor de edad. En 2022 el ex príncipe llegó a un acuerdo extrajudicial con Giuffre en Estados Unidos, sin admitir responsabilidad.
El caso también ha tenido impacto institucional en la monarquía: en octubre pasado el rey Carlos decidió despojar a Andrés de sus títulos reales, y desde entonces es conocido formalmente como “señor Mountbatten-Windsor”. Sus hijas, las princesas Eugenia y Beatriz, conservaron sus títulos.
La prensa y expertos en la realeza recuerdan la repercusión pública que tuvo la entrevista que Andrés concedió a la BBC en 2019, que marcó el inicio de su alejamiento de funciones oficiales. Sobre la magnitud del escándalo, la directora de la revista Majesty, Ingrid Seward, afirmó: “No recuerdo un escándalo como este”.
Según análisis citados por la BBC, el tiempo máximo de retención sin cargos puede alcanzar las 96 horas, lo que requeriría prórrogas y la autorización de un tribunal, mientras que en la práctica “los sospechosos permanecen detenidos entre 12 y 24 horas y luego son acusados o puestos en libertad en espera de una investigación más exhaustiva”, señalaron fuentes judiciales y policiales citadas por medios.