En una entrevista en T13 Noche, Eduardo Artés afirmó que un eventual gobierno de Jeannette Jara sería “parecido al de Boric, y un poquito más de derecha” y criticó tanto a las encuestas como al Congreso, en el marco de su candidatura presidencial para las elecciones 2025.
En conversación con Álvaro Paci el 10 de octubre de 2025, Artés cuestionó la representatividad de las mediciones públicas: “En los sondeos poquito confío… Es una manipulación horrorosa de la opinión pública. No dice relación con lo que uno ve en la práctica”, dijo el candidato, refiriéndose a las cifras que lo ubican cerca del 1% en varias encuestas.
Sobre su propia candidatura, Artés señaló que no se trata de una opción testimonial y puso objetivos ambiciosos. “No somos una candidatura testimonial: nosotros estamos construyendo una alternativa de construcción de nuestro país. Y estamos disputando derechamente el primer lugar. Daremos una sorpresa sin lugar a dudas”, aseguró.
Respecto a una eventual segunda vuelta y la posibilidad de apoyar a la carta oficialista, Artés advirtió que las propuestas públicas han variado: “Jara tuvo un programa en la primaria, hoy día tiene otro… y para tener el apoyo nuestro […] va a tener que tener otro programa”, manifestó. Ante la pregunta sobre el sesgo ideológico del posible gobierno de Jara, reiteró que “no podría hacer otra cosa frente a la presión de la derecha”.
En su evaluación del Gobierno actual, Artés sostuvo que la administración ha facilitado el avance de sus adversarios: “La vieja derecha debe estar muy contenta porque les pavimentó el camino”, indicó.
El candidato también abordó el riesgo de nuevas movilizaciones sociales en caso de cambios drásticos en el gasto público: “Quizás, no sé qué forma va a tener. Pero de que va a haber movilización y un malestar profundo, es así”, afirmó al considerar escenarios donde ganen José Antonio Kast o otros candidatos que propongan recortes.
Sobre la pena de muerte, Artés propuso someter la materia a consulta ciudadana: “Un plebiscito para zanjar la posibilidad de tener pena de muerte”, expresó.
Finalmente, formuló duras críticas al poder legislativo chileno, al cual describió así: “El congreso es un chiste. Hay varios parlamentarios imputados, esa es la verdad. Y es de carácter binominal y con sueldos de reyezuelos. Eso complica la posibilidad de gestión”, dijo, apuntando a problemas de representación y gestión en el Congreso.