Una auditoría externa encargada por la nueva administración de Peñalolén reveló un desfase financiero y deficiencias contables que llevaron al alcalde Miguel Concha a estudiar acciones legales contra su antecesora, la subsecretaria de Prevención del Delito, Carolina Leitao. El hallazgo plantea dudas sobre la situación patrimonial y la gestión presupuestaria del municipio, y abre el paso a una posible querella y revisiones ante la Contraloría.
El alcalde Miguel Concha (Frente Amplio) ordenó a inicios de 2025 una auditoría sobre la gestión municipal entre 2021 y 2024, llevada a cabo por Fortunato y Asociados Auditores y entregada al concejo municipal el 14 de noviembre. Según el informe, la municipalidad presenta problemas de liquidez y registros contables incompletos.
El documento, citado por la administración comunal, señala que “la municipalidad no cuenta con el dinero suficiente en el banco para cubrir todas las obligaciones de pago inmediatos y pendientes”, y detecta un “saldo de déficit de caja” que la nueva administración ha cuantificado como un desajuste significativo.
El informe detalla además que “el monto del Pasivo Omitido es de $5.504.733 millones”, y que “los montos de Depósito de Terceros $6.170.727 millones y Cuentas por Pagar con Contraprestación $7.669.353 millones son obligaciones que ejercen una fuerte presión sobre la liquidez de la caja”. En su conclusión, la auditoría advierte que “en resumen, la municipalidad se enfrenta a un desfase financiero considerable que requerirá la gestión de nuevos ingresos o reestructuración de la deuda para poder cubrir sus obligaciones pendientes”.
Entre los hallazgos operativos y contables, el informe indica fallas en el registro de activos fijos: “cualesquiera sean los valores de los bienes muebles de propiedad de la municipalidad, debe mantenerse un control administrativo, que incluya el recuento físico de las especies”. Asimismo, advierte sobre la falta de trazabilidad y respaldo contable: “la ausencia de análisis o estados demostrativos de cuentas del rubro impide verificar adecuadamente los saldos registrados, afectando la transparencia y confiabilidad de la información financiera”.
La auditoría también constató problemas en el control de cheques y rendiciones de fondos: “Durante la revisión se constató la existencia de cheques emitidos fuera de plazo en distintos períodos, lo que representa un riesgo de que los montos no estén correctamente reflejados en el ejercicio contable”. En la revisión de transferencias reintegrables, se identificaron 34 fondos con saldos pendientes de rendición, además de “deficiencias operativas y contables que afectan la transparencia y el control de los fondos municipales”.
Fuentes y reportes de prensa citados por la municipalidad atribuyen parte del déficit a una sobreestimación de ingresos en las proyecciones presupuestarias. Según ese análisis, entre 2023 y 2024 se habría sobrestimado el presupuesto en “$12.234 millones”. Para 2024, se presupuestaron $9.465 millones de “ingresos por percibir de años anteriores” y se recaudaron $1.684 millones; en derechos de aseo se proyectaron $2.479 millones y se recaudaron $480 millones; y del fondo común municipal se presupuestaron $22.407 millones y se recaudaron $19.686 millones. Además, se habría informado a la Contraloría un saldo inicial de caja de $0 cuando en los hechos este era de “-$2.206 millones”, y se registró un incremento en gastos de personal en contrata, que pasaron de $2.568 millones a $5.563 millones.
Ante la posibilidad de que algunos hechos constituyan faltas o delitos, el alcalde Concha se está asesorando con los abogados del estudio BACS, Miguel Schürmann y Alejandro Awad, “para que representen a Peñalolén en una querella judicial”, según informó la municipalidad.
Carolina Leitao, quien gobernó la comuna entre diciembre de 2012 y noviembre de 2024 antes de asumir como subsecretaria, evitó referirse públicamente al detalle del informe mientras lo revisa, pero ha denunciado una “persecución” por parte del alcalde Concha.