Medioambiente

BIOMATERIALES: TELAS HECHAS DE CAFÉ, NARANJAS Y ZANAHORIAS

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En la calle Dieciocho, en pleno centro de Santiago, y rodeado de casas antiguas que hablan de una época de esplendor capitalina, pocos se imaginan que en los salones del Palacio Morandé Campino está sucediendo una verdadera revolución tecnológica de los llamados biomateriales.

ProteinLab es parte del Centro de Innovación y Transferencia Tecnológica de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), entre elegantes pisos de baldosas y techos de cristal, funcionan, a toda máquina, impresoras 3D, máquinas robotizadas y salas colaborativas para innovar.

Biomaterial y el café

Al fondo, en lo que antiguamente era una cocina, hoy literalmente prueban nuevas recetas. Un poco de glicerina, otro poco de fungicida para evitar la formación de hongos y lo más relevante, el residuo del café de la mañana. Con estos y otros ingredientes secretos, Macarena Valenzuela y Benjamín Díaz revuelven la olla y comienzan a preparar un material elástico hecho sobre la base de borra de café.

“Acá preparamos los biomateriales con lo que uno desecha del café, hemos medido por meses diferentes recetas. Las probamos varias veces hasta llegar a la consistencia que nos gusta. El proceso final queda como una jalea que al deshidratarse puede ser un tipo de tela. Nuestra idea es poder reducir al máximo los desechos orgánicos”, afirmó Benjamín Díaz, diseñador industrial y encargado de los talleres de biomateriales.

Macarena Valenzuela es la coordinadora de ProteinLab y el alma del equipo. Es una defensora de los llamados biomateriales, sueña con transformar estos residuos en telas y que la industria de la moda deje de producir grandes cantidades de desechos.

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