En el debate presidencial organizado por la Asociación Nacional de Televisión (Anatel) previo a las elecciones, los ocho candidatos protagonizaron un tenso intercambio sobre cómo abordarían los Derechos Humanos y, en particular, la situación de los presos de Punta Peuco.
La jornada, retransmitida y resumida por medios nacionales, incluyó preguntas sobre políticas de justicia y memoria histórica. Los aspirantes expusieron posiciones distintas acerca del trato a internos vinculados a violaciones de derechos humanos durante la dictadura.
Durante el intercambio se escuchó la frase “No hay un club de abuelitos encantadores tomando té”, dijo uno de los candidatos, según el registro del debate transmitido por T13, en alusión a la defensa de la situación carcelaria de los presos de Punta Peuco.
El debate, celebrado el 10 de noviembre de 2025, buscó que los aspirantes detallaran sus propuestas en materia de derechos humanos y explicaran cómo esas medidas podrían compatibilizarse con la política penitenciaria y las decisiones judiciales. Los postulantes respondieron a preguntas sobre posibles acciones del futuro gobierno y el impacto que estas tendrían en la agenda del Congreso.
El tema generó intercambio de críticas y repreguntas entre los participantes, sin que en la transmisión se alcanzara un consenso sobre una línea común de acción para la administración de centros penitenciarios sensibles o la revisión de beneficiarios de medidas carcelarias.