Candidatos presidenciales de distintos sectores condenaron la brutal agresión contra hinchas de Universidad de Chile en el Estadio Libertadores de América de Avellaneda, hechos que además motivaron instrucciones del Gobierno para enviar a un ministro a Argentina y una investigación sobre lo ocurrido.
A través de sus cuentas en redes sociales, el diputado y candidato Johannes Kaiser dijo: “La violencia en los estadios es una trágica manifestación de la decadencia del fútbol y de nuestras sociedades. Es siempre condenable, no importando donde ocurra”, en referencia a los episodios registrados en Buenos Aires, donde se reportaron hinchas chilenos lesionados y detenidos.
Evelyn Matthei, abanderada de Chile Vamos, afirmó: “La violencia en el fútbol y los lamentables hechos ocurridos ayer representan una tragedia que debemos extirpar de raíz en Sudamérica. Esperamos que no haya consecuencias fatales y los heridos estén bien, pero esto debe ser un llamado urgente para que nuestro país también actúe con firmeza y tome medidas concretas para erradicar la violencia de nuestros estadios. Queremos ver de vuelta a las familias en las graderías y a los violentos fuera del deporte”, en un mensaje difundido en sus redes.
Desde el oficialismo, la candidata Jeannette Jara declaró: “Lo ocurrido en Avellaneda duele y es inaceptable. Toda nuestra solidaridad con los heridos y sus familias en este momento tan duro. El fútbol debe ser un lugar seguro, de encuentro y alegría, no de violencia. Esperamos una investigación rápida y sanciones ejemplares para que nunca más vuelva a pasar”.
El candidato independiente Marco Enríquez-Ominami también se pronunció: “Anoche en Buenos Aires hubo provocaciones de lado y lado. Pero los linchamientos no se justifican. Eso ocurrió en Avellaneda. Hinchas de la U fueron linchados. La organización debe hacerse responsable y los culpables deben pagar. Abrazo a la familia azul”.
El incidente, ocurrido en el Estadio Libertadores de América durante un enfrentamiento entre hinchas de Universidad de Chile e Independiente, generó además una reacción del Ejecutivo. El presidente Gabriel Boric “instruyó al ministro Elizalde a viajar al vecino país”, según la información difundida por el Gobierno, para atender la situación y coordinar con autoridades argentinas.