Nacional

Candidatura de Pamela Jiles al Congreso tambalea por la derecha

Publicado

La candidatura de Pamela Jiles a la presidencia de la Cámara de Diputados enfrenta incertidumbre ante negociaciones que podrían unir a la derecha y a diputados descolgados del actual oficialismo, lo que definiría la testera y el reparto de comisiones en el próximo periodo legislativo. Congreso, oposición y partidos del nuevo mapa parlamentario están en intensas conversaciones para asegurar mayorías.

Días antes de la segunda vuelta, el Partido de la Gente (PDG) fijó a Pamela Jiles como su opción para presidir la Cámara en el primer año de la nueva legislatura, tras la alianza de respaldo cruzado entre Jiles y Franco Parisi.

En paralelo, en la centroizquierda el PPD Raúl Soto ha liderado las conversaciones con el PDG; Soto y otros dirigentes han sostenido al menos dos reuniones formales con representantes del partido, entre ellas con el nuevo jefe de bancada Juan Marcelo Valenzuela.

La candidatura de Jiles ha generado resistencias en parte de la oposición por su estilo confrontacional. En ese contexto, el texto señala que la diputada amenazó con hacerle “la vida imposible” a Kast, frase que ha tensionado las negociaciones con el oficialismo.

La distribución de fuerzas en la Cámara es un factor decisivo: la derecha obtuvo 76 de 155 escaños y la izquierda cuenta con 64. Ese balance permite que un acuerdo entre la derecha y diputados descolgados pueda impedir que Jiles alcance la testera y permita instalar a una figura republicana o de la UDI, entre las que se mencionan a Agustín Romero y Jorge Alessandri.

Desde la actual presidencia, el equipo que promueve mantener la mesa está encabezado por José Miguel Castro (RN) e integra a Benjamín Moreno (Republicanos), Jorge Alessandri (UDI) y Cristóbal Urruticoechea (Libertarios). Ese grupo ha buscado apoyos entre parlamentarios del oficialismo registrados como descolgados, entre ellos Jaime Mulet (FRVS), René Alinco (ind-FRVS) y Felipe Caamaño (DC). Con esos votos, indican las fuentes, la derecha llegaría a 79 escaños, uno más de los necesarios para retener la presidencia.

También se menciona la posibilidad de que algunos miembros del PDG, como Javier Olivares, respalden fórmulas afines al gobierno de José Antonio Kast, lo que podría influir en el resultado final.

En las negociaciones ha surgido, además, la condición de no poner en tabla en la presidencia la reforma al sistema político que establece un umbral del 5% de votos para que los partidos obtengan representación en el Congreso, una iniciativa que incomoda a las colectividades más pequeñas.

Como alternativa a un acuerdo con la derecha, desde la izquierda exploran un pacto administrativo más amplio entre el PDG y la centroizquierda —que incluya al PPD, PS, DC y Partido Liberal— para asegurar la gobernabilidad de la Corporación y la integración de las 28 comisiones legislativas, clave para el trabajo parlamentario.

La presidencia de la Cámara influye en el ritmo de la agenda legislativa, la priorización de proyectos y la designación de comisiones, por lo que el resultado de estas tratativas tendrá impacto en el funcionamiento del Congreso y en la relación con el Gobierno.

Las negociaciones continuarán hasta que se concreten acuerdos sobre la mesa directiva y la conformación de comisiones. Seguiré la cobertura política en portalnacional.cl para los próximos desarrollos.

Salir de la versión móvil