Rodolfo Carter rechazó la oferta de José Antonio Kast para liderar el Ministerio de Seguridad, según altas fuentes de la Oficina del Presidente electo, tras una reunión de más de dos horas en la llamada “Moneda chica”. La decisión complica el armado del gabinete en un área clave para el Gobierno y mantiene la incertidumbre sobre quién asumirá la cartera estratégica ante el Congreso.
Altas fuentes de la Oficina del Presidente electo señalaron a Ex-Ante que el exalcalde de La Florida declinó la propuesta después del encuentro en La Gloria 88. Carter, senador electo por La Araucanía, ponderó en su decisión la falta de atribuciones del ministerio en materia de inteligencia y coordinación con las Fuerzas Armadas.
Sobre la reunión, Carter dijo: “He venido a ver un amigo que ha sido electo Presidente de la República. Ese amigo es José Antonio Kast. Lo vine a ver en el contexto del cargo como senador electo de La Araucanía, que tiene probablemente el desafío más grande de seguridad de todo el país, un dolor tremendo que se arrastra durante 28 años”.
Consultado sobre su posible incorporación al gabinete, Carter afirmó: “No me voy a pronunciar porque el Presidente de la República es el único que puede hacerlo, ninguno que filtre o no filtre, ni ninguno que venga a esta oficina, tiene mayor autoridad que el Presidente de determinar su equipo. No he venido a ningún ofrecimiento en particular, ni a recibirlo, ni a declinarlo”.
El rechazo de Carter se explica también porque aceptar implicaría no asumir su banca como senador por La Araucanía —cargó que obtuvo por 94.647 votos— y por reservas respecto a las capacidades reales del Ministerio de Seguridad. La ley que crea la repartición establece que “el ministro o ministra de Seguridad Pública podrá solicitar informes o reportes de inteligencia”, pero, según el reporte, el alcance efectivo de esas atribuciones es limitado.
Ex-Ante apunta además a problemas institucionales: “la ANI no ha logrado legitimarse”, lo que ha dificultado el flujo de información entre organismos; y la inteligencia policial, a juicio de las fuentes, no sería suficiente para los desafíos actuales, por lo que se requeriría mayor coordinación con los órganos de inteligencia de las Fuerzas Armadas.
En el debate legislativo hay otras aristas que preocupan a actores políticos, como el proyecto sobre las Reglas de Uso de la Fuerza (RUF), que actualmente está estancado en una comisión mixta del Congreso. En esa discusión, la centroizquierda ha impulsado el principio de proporcionalidad, mientras sectores de la derecha defienden la racionalidad del uso de la fuerza, lo que complica definir políticas operativas claras.
Desde el entorno de Carter, su sucesor en la Alcaldía de La Florida, el independiente Daniel Reyes, había advertido sobre los riesgos de su eventual ingreso al gabinete: “hoy día, en las condiciones que está, es sumamente arriesgado, porque hoy día estamos hablando, básicamente, de un ministerio que no tiene las facultades que, a mi juicio, debería tener”, dijo Reyes a La Tercera.
Con la negativa de Carter, han tomado fuerza otros nombres en el círculo del Presidente electo. Según el reporte, aparece Germán Codina —exalcalde de Puente Alto y ex RN—, cuya ventaja sería no haber sido electo al Congreso y no provenir de las fuerzas uniformadas; sin embargo, no integra el círculo de mayor confianza. Otra opción que gana terreno es la del general (r) de Carabineros Enrique Bassaletti, electo diputado por el distrito 8 y miembro del equipo de seguridad del comando. El general (r) es cercano a Kast y, según Ex-Ante, aunque inicialmente habría preferido mantenerse en la Cámara, podría reconsiderar su postura ante la falta de candidatos.
El Ministerio de Seguridad comenzó a funcionar el 1 de abril y tiene un perfil más estratégico que operativo: entre sus funciones están el mando técnico de las policías, la coordinación interinstitucional —con más de 40 entidades involucradas— y la elaboración de la política nacional de seguridad. En su instalación se han nombrado seremis y en noviembre pasado se constituyó el Centro Integrado de Coordinación Policial, con representantes de Carabineros, la PDI y la Directemar. En paralelo, el Congreso discute la creación del Sistema Nacional de Protección Ciudadana y el eventual traspaso de Gendarmería al ministerio.