El arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, cuestionó la salida de la directora del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SERNAMeG), Priscilla Carrasco, valorando que la decisión del Gobierno ha sido objetada por la oposición y sectores públicos por su momento clínico y humano.
El 31 de marzo de 2026 Chomali se refirió al cese de funciones de Carrasco —solicitado por la ministra de la Mujer, Judith Marín— durante una entrevista con T13 En Vivo. Sobre los hechos, afirmó que no conoce “lo que pasó ahí”.
En sus declaraciones, el arzobispo apeló a la solidaridad y a la regla de trato recíproco: “yo pienso que uno en la vida tiene que actuar de la siguiente manera: tiene que hacer a los demás lo que quiere que le hagan a uno y no tienen que hacer a los demás lo que quiere que no le hagan a uno”.
Chomali pidió además que la ministra reflexione sobre la decisión: “Ahí lo que corresponde es que la ministra se ponga en el lugar de ella y haga una reflexión respecto de lo que significa su salida”. Sobre la situación personal de Carrasco, subrayó que vive un momento “muy complejo, muy dolorosa desde el punto de vista médico, psicológico, familiar” y destacó que, al haberse “ganado un puesto por concurso público, darle esa garantía me parece que es lo mínimo”.
En relación con el valor institucional y social de la medida, el cardenal sostuvo que “el talante de los países se mide en la capacidad que tienen de preocuparse de los más enfermos, de los más pobres”.
La decisión del Ejecutivo fue criticada transversalmente: “la oposición calificó la medida como ‘inhumanidad indescriptible’ y anunció un oficio al ministerio” solicitando revertir el despido y aclaraciones sobre el proceso.