El Congreso despachó a ley el reajuste para el sector público, que otorgará un aumento total de 3,4% escalonado y quedó listo para ser promulgado por el Gobierno tras acuerdos en la Cámara que evitaron votaciones separadas.
La iniciativa fue aprobada después de que los representantes del sector republicano accedieran a retirar “más de una decena de votaciones separadas”, según el despacho parlamentario, permitiendo así el avance del proyecto hacia su firma presidencial.
El paquete de reajuste establece un incremento de 3,4% dividido en dos tramos: “2,0% a partir de diciembre de 2025, que será pagado de manera retroactiva, y 1,4% a partir de junio de este año”, informó la fuente parlamentaria que cubrió la sesión.
Durante la discusión en la Cámara estuvieron presentes los ministros de Trabajo y Hacienda, Giorgio Boccardo y Nicolás Grau, quienes acompañaron la gestión del Ejecutivo en el Congreso para explicar los alcances del ajuste.
El Gobierno no logró mantener uno de los puntos más polémicos de su propuesta. Aunque el Ejecutivo impulsó medidas para proteger la “estabilidad laboral” de los funcionarios, la oposición logró frenar esa norma, que fue calificada en el debate como “ley de amarre” y finalmente no fue incorporada al texto final.
Además del reajuste, la actual administración mantuvo por un año más la modalidad de teletrabajo para el sector público, una medida que quedó contemplada en el despacho aprobado.