A días del cambio de mando, el Presidente electo José Antonio Kast enfrentará un Congreso fragmentado donde su coalición no alcanza la mayoría propia en la Cámara de Diputados, lo que condicionará la aprobación de reformas y obligará al Gobierno a negociar proyecto por proyecto con la oposición y sectores intermedios.
Las fuerzas que respaldan al futuro gobierno sumarían cerca de 68 diputados, lejos de los 78 votos necesarios para tramitar leyes sin apoyos externos. Ese déficit parlamentario deja en manos de bancadas clave, como el Partido de la Gente (PDG) y el Partido Nacional Libertario (PNL), la posibilidad de inclinar la balanza legislativa.
Analistas advierten que el Ejecutivo deberá construir mayorías distintas según la iniciativa, en un esquema que ya se describe como “geometría variable”. En ese sentido, el analista político y ex diputado Pepe Auth señaló: “Es muy probable que la construcción de mayorías sea a geometría variable (…) En algunos proyectos estará con Nacional Libertarios, en otros no. En algunos estará con parte de la centroizquierda, en otros estará con el PDG”.
El PDG ha reiterado que no actuará como “oficialismo automático” y adelantó que evaluará cada iniciativa caso a caso. Por su parte, el Partido Nacional Libertario —liderado políticamente por Johannes Kaiser— respaldó la candidatura presidencial pero decidió no integrarse al gobierno, lo que abre un escenario de apoyos condicionados más que de lealtad partidaria.
En el Senado, la correlación de fuerzas también aparece ajustada, por lo que el gobierno entrante tendrá que desplegar una estrategia de acuerdos transversales para sacar adelante reformas estructurales. Desde La Moneda han señalado interés en la conformación de las mesas legislativas, dado que estas pueden facilitar o entorpecer los trámites parlamentarios. Al respecto, el futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, afirmó: “La conformación de esas mesas permite un mejor o peor desarrollo de los trámites legislativos, pero es decisión parlamentaria y nosotros solamente recepcionamos y recibimos información para conocer el rumbo de las negociaciones”.
Ya se registraron tensiones por algunos nombramientos del gabinete, lo que anticipa un inicio de mandato con negociación permanente entre el Ejecutivo, grupos parlamentarios y actores independientes.