El exministro de Seguridad Luis Cordero respondió al emplazamiento de la UDI tras la fuga del exfrentista Galvarino Apablaza, y pidió prudencia en la discusión política sobre la diligencia internacional que busca su captura. En medio de críticas de la oposición y un operativo argentino que no logró su detención, Cordero defendió la actuación de las autoridades y cuestionó recriminaciones prematuras al Gobierno.
El 1 de abril la policía argentina acudió a Barrio Moreno para capturar a Apablaza, pero no lo encontraron y su paradero sigue desconocido. El Gobierno argentino anunció una recompensa de “$20 millones (aproximadamente 13 millones de pesos chilenos)” para quien aporte información que permita su detención.
Tras conocerse la fuga, el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, afirmó que “algunas autoridades se tomaron este caso con poca seriedad porque la verdad es que estuvimos frente a la extradición más anunciada de la historia. (…) El gobierno del pdte. Boric fue muy inteligente y nos ayudó mucho en el caso Apablaza, pero considero que fue un error que, cerca del cambio de mando, el ministro Luis Cordero dijera que la extradición era inminente”.
En entrevista con T13 Finde, Cordero rechazó las imputaciones y pidió mesura: “pido un poquito de responsabilidad”. Sobre el rol del Ejecutivo, señaló que “el gobierno (de Boric) no opinó sino a reacciones posteriores de las autoridades argentinas. Desde mediados de febrero, [cuando los tribunales argentinos rechazaron las reclamaciones de Apablaza], se inició todo un operativo para realizar el traslado a Chile”.
Cordero añadió que, durante ese período, tanto la oposición como el oficialismo habían exigido mayor rapidez: “En esto yo también pido un poquito de responsabilidad porque, sistemáticamente, durante esos días, además al gobierno, la oposición de entonces, el oficialismo de hoy, le pidió mucha celeridad al gobierno”.
Sobre la coordinación con Argentina, el exministro afirmó que “entendemos que habían tomado muy en serio este proceso, tengo la convicción de que así fue, y nosotros entendemos que están haciendo funcionar su sistema de justicia y el sistema policial para poder dar con su paradero”.
En la misma conversación, Cordero se refirió al oficio que la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, envió para el llamado a retiro de la jefa de Inteligencia y subdirectora de la PDI, Consuelo Peña, trámite que la Contraloría pidió aclarar en un plazo de 10 días a la secretaria de Estado y al director general de la Policía de Investigaciones, Eduardo Cerna. Sobre Peña, Cordero sostuvo que “tenía una trayectoria impecable y de hecho, uno de sus episodios más reconocidos es la eficacia que tuvo la PDI mientras ella estuvo a cargo de la Macrozona Sur y creo yo que en otras condiciones ella debería haber sido una de las candidatas a ser la primera directora mujer de la PDI”.
Respecto a la separación entre autoridades civiles y labores policiales, el exministro dijo que “Lo esperable es que las autoridades civiles sean las que resguarden adecuadamente el desempeño de las policías. Ahora, esa exposición indebida ya ocurrió”. Y advirtió que “en este ámbito, yo creo que esa frontera es conveniente no traspasarla, porque hoy día es la PDI, pero mañana puede ser cualquier otra institución policial, puede ser Carabineros o puede ser la Fuerza Armada”.