En las recientes semanas, Felipe Seymour, exmediocampista de la Universidad de Chile, ha vuelto a captar la atención pública, pero esta vez por un motivo ajeno al fútbol. En los últimos días, la Corte Suprema rechazó un recurso de casación presentado por Seymour, en relación a un accidente de tránsito ocurrido en 2019 en la Autopista Central. La sentencia obliga al exjugador a pagar una indemnización total de 6.500.000 pesos.
Un pasado futbolístico destacado
Felipe Seymour colgó los botines a mediados de junio de 2023, después de una exitosa carrera con la Universidad de Chile, club donde se ganó el cariño de los aficionados. Reconocido como “Walala”, Seymour fue una figura emblemática, ganando tres títulos de Primera División y asumiendo la capitanía en tiempos difíciles para la U. Su trayectoria también se extendió más allá de Chile, con pasos por equipos en Italia, como Genoa, Catania, Chievo Verona y Spezia, y en Brasil, donde defendió los colores del Cruzeiro y Vasco da Gama.
El accidente y sus consecuencias judiciales
El incidente que lleva a Felipe Seymour nuevamente a los titulares ocurrió en 2019, cuando colisionó con un vehículo detenido en la Autopista Central. Este evento derivó en una demanda y una posterior condena que ordenó el pago de una indemnización por daños. A pesar de los esfuerzos de Seymour para revertir el fallo, la Corte Suprema desestimó sus argumentos, confirmando la decisión previa.
Según el fallo, “las alegaciones del impugnante persiguen desvirtuar los supuestos fácticos fundamentales fijados por los sentenciadores”. Estos fundamentos establecieron que Seymour “conducía su vehículo sin estar atento a las condiciones del tránsito, sin guardar una distancia mínima y prudente con el bus que lo antecedía, y a una velocidad que no le permitió controlar su vehículo”. Los daños del accidente incluyeron el estado de inconsciencia de la otra parte afectada, lesiones que requirieron hospitalización y un reposo laboral de 122 días, además de la pérdida total del vehículo siniestrado.
Por lo tanto, el exvolante de la U deberá enfrentar las consecuencias económicas de este incidente, que incluyen un desembolso de 3.000.000 pesos por daño emergente y 3.500.000 pesos por daño moral.