En el debate presidencial del 10 de septiembre, la seguridad marcó uno de los momentos más tensos entre los candidatos, con planteamientos contrapuestos sobre el rol del Estado, el uso de armas y la capacidad de las policías para responder a emergencias.
Evelyn Matthei, candidata de Chile Vamos, vinculó la seguridad al fortalecimiento institucional y pidió mayores atribuciones para las fuerzas policiales. “En ese sentido, tenemos que tener mucha más inteligencia, mucho más inteligencia financiera, controlar fronteras, puertos y aeropuertos, pero yo quisiera que cada uno tengo un revolver para defenderse, perdón…. acá lo que tenemos que hacer es que el Estado cumpla con su responsabilidad y no lo está haciendo, y no es tan difícil”, dijo Matthei durante su intervención.
La aspirante recurrió a su experiencia como alcaldesa de Providencia para ejemplificar tiempos de respuesta policial: “Nosotros llegábamos en dos minutos y medio cuando alguien nos pedía auxilio”, afirmó.
La discusión se originó cuando se consultó a los competidores si tenían armas de fuego. Según el debate, solo José Antonio Kast, candidato por Republicanos y el Partido Social Cristiano, reconoció públicamente poseer un revolver.
Johannes Kaiser, candidato del Partido Nacional Libertario, aprovechó sus siete segundos para plantear una crítica dirigida a Matthei y al modelo de seguridad que ella defendía. “¿Cuánto se habrían demorado en llegar en Coyhaique?”, preguntó Kaiser, en una intervención que no tuvo réplica por el tiempo regulado en el debate.
El intercambio se enmarca en una jornada donde la seguridad fue uno de varios ejes abordados entre los aspirantes presidenciales y que continuará siendo tema central en la campaña rumbo a las elecciones 2025.
La discusión sobre fortalezas y responsabilidades del Estado en materia de seguridad será seguida de cerca por el electorado y por los equipos de campaña; se espera que el tema vuelva a aparecer en próximos debates y actos públicos. Sigue la cobertura política en portalnacional.cl.