El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, afirmó que las declaraciones del presidente Gabriel Boric sobre el ataque a Venezuela “no afectarán” las relaciones bilaterales y dijo esperar reunirse con el mandatario “durante los próximos días” para analizar la situación, según declaraciones emitidas este sábado.
El mandatario Gabriel Boric sostuvo en su cuenta de Twitter: “Esto no se trata de apoyar ni justificar dictaduras —Chile no lo hace—, sino de quién decide y con qué legitimidad sobre el futuro de un país. Hoy es Venezuela, con la excusa del narcoterrorismo y la intención declarada de controlar sus recursos, mañana puede ser cualquier otro, con cualquier otra excusa”. Añadió: “Desde Chile mantendremos plena coherencia con nuestros principios y valores.”
En primera instancia, Judd publicó en redes: “Me alegro mucho por los venezolanos que viven aquí en Chile y en el mundo. Pronto tendrán un país seguro al que regresar”, junto a una imagen de una manifestación de venezolanos en el Parque Almagro.
Posteriormente, en declaraciones desde las afueras de la embajada, el diplomático señaló que no se referiría de inmediato a los dichos del Presidente porque “tengo que revisar primero los dichos antes de hacer más declaraciones”. Aun así, negó que esas declaraciones vayan a tensionar la relación bilateral: “No estoy preocupado” por un deterioro en las relaciones entre Chile y Estados Unidos, dijo.
Sobre las movilizaciones convocadas contra la intervención estadounidense en Venezuela, Judd afirmó que no estaba preocupado por la seguridad en torno al consulado: “Sabemos que este es un país muy seguro, los Carabineros aquí saben lo que hacen, no estoy preocupado con la seguridad. Las policías chilenas hacen un buen trabajo”.
Respecto a la percepción pública, el embajador sostuvo: “Creo que la mayoría de la gente chilena entiende lo que acaba de ocurrir, entienden que lo que el presidente Trump y el secretario Rubio dijeron es verdad, Maduro no era el Presidente legítimo y algunas cosas debían pasar y pasaron, y ahora los venezolanos se sienten más cómodos para regresar a su país, por eso hay tanta felicidad”.
Judd también explicó que aún no ha sostenido conversaciones formales con las autoridades chilenas y que por ahora “solo estoy trabajando con Washington para ver y analizar todo lo que está pasando”. Sobre el curso político posterior a la acción en Venezuela, expresó que “tiene que haber una transición fluida para garantizar la seguridad y la protección del pueblo venezolano. Hasta entonces, no sabemos cómo va a ser la situación”.
En materia de seguridad y migración, el embajador afirmó que el hecho “también va a ser bueno para la seguridad de Chile, ya no vamos a ver tanta gente salir de Venezuela y venir ilegalmente a Chile”.
Finalmente, Judd reiteró su intención de dialogar con el presidente Boric: “Espero que reconozca que lo que se hizo fue por el beneficio de la gente de Venezuela y Chile. Sabemos que la elección pasada era todo sobre seguridad y protección, y ambos temas van a ser ayudados por lo que pasó”.