En su primera conferencia como embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd criticó las declaraciones del Presidente Gabriel Boric sobre la agenda medioambiental y advirtió sobre el impacto de esas críticas en la relación bilateral, la inversión y la seguridad. El nuevo representante también abordó la cooperación en seguridad, la permisología que afecta la llegada de capitales y sus dudas sobre un cable submarino con China.
Judd afirmó que “estoy muy desilusionado de escuchar lo que dijo el Presidente, porque cuando él critica al Presidente de los Estados Unidos respecto a los temas ambientales, los Estados Unidos y Chile están ahí en el mismo lugar. Los Estados Unidos ha sido un líder, un líder ha estado en la delantera de los temas ambientales”.
Sobre el efecto de esas críticas en la relación bilateral, el embajador sostuvo que “es muy desilusionante cuando un jefe de Estado critica a otro país en lugar de criticar al país que tiene los peores problemas en temas ambientales… Está hiriendo a los chilenos. Lo que hace es dañar al pueblo chileno”.
Judd añadió que la postura del mandatario “muestra cómo ha caído la relación. Y también pone mayores dificultades a la gente, digamos, al pueblo chileno. Porque cuando él dice cosas de ese tipo ¿Qué está haciendo? Está dañando a los chilenos”. Y reiteró que esas críticas “dañan en los distintos tipos de negociaciones que están hoy día teniendo lugar. Y obviamente daña el traer negocios de los Estados Unidos acá también”.
El embajador confirmó que aún no ha presentado sus cartas credenciales, ya que “aún no recibe el llamado desde el gobierno de Boric para presentar sus cartas credenciales”, según la declaración recogida en la conferencia.
En materia de seguridad, Judd puso énfasis en la cooperación para combatir el crimen transnacional y en el apoyo a las instituciones chilenas. “Cuando combatimos el crimen acá, estamos ayudando a combatir el crimen en los Estados Unidos también. Es un crimen organizado transnacional. Lo que está ocurriendo acá también está afectando directamente a EE.UU”, señaló, y agregó que “nosotros ayudamos o reforzamos las capacidades de los chilenos para combatir el crimen. Reforzamos a la PDI, los carabineros y los militares”.
El embajador vinculó la seguridad con la economía: “La forma como hacemos esto es a través de la economía. Si podemos crear oportunidades, si podemos traer negocios estadounidenses hacia Chile y podemos tener inversión extranjera directa, crear trabajo para el pueblo de acá de Chile, ustedes van a ser más prósperos. Cuando ustedes tienen oportunidades económicas, la criminalidad baja”.
Judd también criticó la “permisología” local como un freno a la inversión extranjera. “La permisología en Chile ha sido un obstáculo para atraer capitales. Las empresas que quieren invertir aquí se enfrentan a un proceso burocrático que al final termina siendo un freno para el crecimiento”, dijo.
Respecto a la influencia de China, el embajador expresó preocupación por un proyectado cable submarino entre Chile y ese país y cuestionó su necesidad y riesgos de seguridad: “Cuando miramos el cable submarino de Chile y China, tenemos que preguntarnos por qué, si ya existe un cable como el Humble Cable, ¿por qué China necesitaría otro cable? Cualquier información que pase por ese cable debe ser entregada al gobierno chino”.
Sobre las negociaciones comerciales entre ambos países, Judd precisó que no forma parte de ellas y que “el tratado de libre comercio entre Chile y EE.UU. sigue vigente, pero está bajo negociación. Cuando haya avances importantes, los compartiremos con ustedes”.
En cuanto al futuro político chileno, el embajador aseguró su disposición a trabajar con la persona que resulte electa en los comicios: “Voy a trabajar con quien gane, porque lo que quiero es que los chilenos decidan quién será su próximo presidente. Mi misión es trabajar con la persona que elijan los chilenos para ayudar a su país lo más posible”.