El Gobierno designó al diplomático Alfonso Silva como su candidato para la embajada en China, en una señal de equilibrio en la política exterior que busca mantener lazos tanto con Beijing como con Washington en medio de tensiones geopolíticas.
Según Ex-Ante, “ya se pidió el beneplácito del gobierno chino”, aunque la nominación aún no ha sido formalizada, señalaron altas fuentes de la Cancillería. La postulación de Silva (75) se comunicó en paralelo con las designaciones de Andrés Ergas para Estados Unidos y Milenko Skoknic para Perú.
Silva es un funcionario de carrera con ingreso a la Cancillería en 1976. Fue embajador en Estados Unidos durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera y ha ocupado cargos como director general de Política Exterior y subsecretario de Relaciones Exteriores. En su trayectoria figura además la representación en países como Jamaica, India y Canadá, y roles en delegaciones en Brasil, Sudáfrica, Barcelona y Uruguay.
Su perfil técnico y de larga experiencia ha provocado apoyos en el oficialismo y en sectores de la oposición. Según Ex-Ante, “su nombre suscita consenso en el oficialismo y en la oposición”. En el servicio exterior también se le reconoce por su actuación en procesos como el litigio limítrofe con Perú y la defensa en La Haya frente a demandas como la de Bolivia.
La decisión del Ejecutivo se enmarca en una estrategia que, según el canciller Francisco Pérez Mackenna, busca mantener relaciones equilibradas con ambas potencias. En un foro de Icare, Pérez Mackenna afirmó: “necesitamos a China, ya que Chile invertirá US$100 mil millones en minería en la próxima década, pero también necesitamos a Estados Unidos porque es clave para el acceso a las redes de información y tecnología. No podemos desatender a ninguno”. También declaró en El Mercurio que con China Chile procurará mantener relaciones de Estado “más allá de gustos personales o ideologías”.
La nominación coincide con fricciones recientes en torno a iniciativas de capitales chinos en el país; Ex-Ante recordó que el proyecto de un cable submarino que uniría Hong Kong con Concón fue “virtualmente desechado tras fuertes presiones de EE.UU.” Ese contexto refuerza la lectura de una apuesta por el pragmatismo económico hacia China mientras se refuerzan vínculos políticos con Estados Unidos.
En entrevistas previas, Silva se ha mostrado crítico respecto a algunos líderes internacionales. En 2024, en declaraciones a La Tercera, definió a Donald Trump como “una persona que puede decir cualquier cosa, que no tiene límites” y añadió que “Trump tiene un discurso muy histriónico, populista, pero que a la hora de la verdad es muy difícil que lo concrete”.
A la espera del pronunciamiento formal de Beijing, la agenda bilateral incluye además la cumbre APEC 2026, que se celebrará en Shenzhen el 18 y 19 de noviembre, donde el presidente Kast tiene previsto reunirse con Xi Jinping para abordar ejes comerciales y normalizar el vínculo tras el impasse por el cable submarino.