El plan de seguridad fronteriza que propone el Presidente electo José Antonio Kast plantea un “blindaje total” en la frontera norte, con muros, zanjas y un amplio despliegue de las Fuerzas Armadas para detener y expulsar a migrantes en situación irregular, informó su equipo. Estas medidas volverán a poner en debate en el Gobierno y el Congreso la gestión de la migración y la seguridad fronteriza.
El “Plan Escudo Fronterizo”, presentado por Kast durante su campaña, propone la instalación de muros o vallas de cinco metros con sensores de movimiento y vigilancia por drones, además de zanjas de tres metros de profundidad en sectores de alto tránsito migratorio, cercos perimetrales electrificados y torres de vigilancia con radares térmicos, según el documento difundido por su comando.
El programa incluye el uso de drones autónomos con “cámaras de reconocimiento facial, infrarrojos y térmicos”, y plantea una franja de exclusión de 20 kilómetros donde las personas sin documentación serían detenidas y expulsadas. “Chile es un país soberano y defendemos cada metro de nuestro territorio”, señala el Plan Escudo Fronterizo como objetivo central.
En materia de seguridad, el plan establece que las Fuerzas Armadas y de Orden conformarán una “Fuerza de tarea conjunta” que, según el texto, tomará “el control absoluto de la frontera” y tendrá facultades para “detener, reconducir y expulsar” a quienes ingresen de manera irregular. El programa también contempla el uso legítimo de la fuerza y protocolos que califica como “protocolos estrictos” para actuar frente a ingresos “violentos” o desobediencia.
Para el manejo administrativo de las personas interceptadas, el plan propone la creación de “Centros de Internación y Expulsión” donde quienes crucen sin documentos serían trasladados. El documento especifica: “Nada de permisos, beneficios o apelaciones” y plantea deportaciones en el menor tiempo posible mediante vuelos o traslados directos a los países de origen.
Asimismo, el Plan Escudo Fronterizo incluye sanciones destinadas a desincentivar la permanencia irregular. Entre ellas se mencionan multas a empleadores que contraten personas en situación irregular, fiscalización de empresas de transporte y la prohibición de arrendar viviendas a quienes estén en situación migratoria irregular. El plan también plantea que quienes no cuenten con residencia no podrán enviar remesas hasta acreditar su estatus migratorio y restringe el acceso a “beneficios” como el acceso al sistema de salud público —salvo urgencias—, priorización en educación, bonos, subsidios y vivienda social. El texto añade: “Sin regularización masiva”.
El documento advierte que Chile podrá adoptar “represalias económicas y diplomáticas” si los países de origen no cooperan con los procesos de deportación y que se aplicarán sanciones a ONG que, según el plan, obstruyan el proceso o fomenten la migración irregular.
La propuesta de Kast llega en un contexto en que el Presidente Gabriel Boric anunció en octubre una reforma constitucional para facilitar el despliegue de las Fuerzas Armadas en la zona norte, medida que el Ejecutivo ha planteado como parte de la respuesta a la crisis migratoria.
Kast buscará implementar estas medidas cuando asuma en La Moneda el próximo 11 de marzo, según el propio plan. La entrada en vigencia del “Escudo Fronterizo” implicará coordinación con las Fuerzas Armadas y organismos de orden, además de medidas administrativas y diplomáticas que afectarán a migrantes, empleadores, transportistas y arrendadores.
Sigue la cobertura política en portalnacional.cl.