José Antonio Kast retrocedió en el nombramiento del periodista Guillermo Turner como ministro de Defensa tras presiones de partidos de la derecha, lo que deja al menos dos carteras clave —Defensa y Seguridad— sin titular a días del anuncio del primer gabinete. La decisión reaviva la tensión entre el futuro Gobierno y sus aliados políticos sobre la conformación del equipo ministerial.
Según altas fuentes del entorno del Presidente electo, Kast se contactó con Guillermo Turner para informarle que no será nombrado ministro de Defensa, como se planeaba anunciar la próxima semana. La propuesta de Turner, figura sin militancia política, generó molestia en las colectividades que participaron de las conversaciones de gabinete.
La controversia se agravó luego de que la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) sancionara a José Antonio Labbé Valverde —cuñado de Turner y exgerente de Asuntos Corporativos de una compañía— por comprar acciones de CMPC “dentro de los 30 días previos a la divulgación de los estados financieros del emisor”, según la resolución. El documento agrega que ello vulneró el artículo 16, que “prohíbe a los directores, gerentes, administradores y ejecutivos principales de un emisor de valores de oferta pública, así como sus cónyuges, convivientes y parientes hasta el segundo grado de consanguineidad o afinidad, efectuar, directa o indirectamente, transacciones sobre los valores emitidos, dentro de los 30 días previos a la divulgación de sus estados financieros”. Fuentes cercanas a Kast sostienen que esa resolución fue aprovechada por los partidos para bloquear la nominación, aunque el periodista no recibió reproche alguno por parte de la CMF.
El rechazo a la candidatura de Turner se manifestó públicamente en la propia coalición. El excandidato y dirigente del Partido Nacional Libertario (PNL) Johannes Kaiser dijo en T13 que “me sorprendería mucho (su nombramiento) porque en Defensa uno esperaría alguien que tenga experiencia en esa materia”. Desde Renovación Nacional, el senador electo Andrés Longton afirmó que “para una cartera como Defensa uno tiene que tener una ascendencia sobre las Fuerzas Armadas relevante, porque la capacidad de mando es importante” y añadió que “la trayectoria política, no solamente en el mundo privado, también es importante, porque es un cargo de mucha relevancia pública”.
El episodio se suma a otros remezones en la Oficina del Presidente Electo (OPE) en las últimas horas. Los libertarios anunciaron que no formarán parte del gobierno de Kast, pese a que desde la OPE les ofrecieron liderar la cartera de Minería y dos subsecretarías por definir. El PNL obtuvo en diciembre ocho diputados y una senadora; según el entorno del partido, Kaiser llegó al 13,94% en su desempeño electoral.
En paralelo, el senador electo Rodolfo Carter declinó la oferta para asumir como ministro de Seguridad tras una reunión de más de dos horas con Kast en “La Moneda chica”. Fuentes consultadas señalaron que Carter rechazó el cargo por la falta de atribuciones de la repartición en materia de inteligencia y coordinación con las Fuerzas Armadas.
A cinco días del anuncio del gabinete, Defensa y Seguridad siguen sin titulares confirmados. En La Moneda chica se registraron gestiones por posibles reemplazos: llegaron el exalcalde Germán Codina, el diputado electo y general (r) Enrique Bassaletti, y el exvicealmirante de la Armada Alberto Soto, todos mencionados como cartas para Seguridad o Defensa.
El diseño del equipo ministerial ya ha mostrado predominio de independientes y técnicos, con excepciones partidarias: dos representantes del Partido Republicano —Martín Arrau en Obras Públicas y María Jesús Wulf en Desarrollo Social—, un nombre de la UDI —Claudio Alvarado en Interior— y uno de RN —José García Ruminot en la Secretaría General de la Presidencia—. Esa configuración genera inquietud en la oposición sobre la representatividad política del gabinete y su capacidad para sostener en el Congreso los proyectos que impulse el futuro Gobierno.