El Presidente Gabriel Boric valoró este martes el despliegue institucional tras el “Operativo Apocalipsis”, que culminó con 66 detenidos —44 de ellos funcionarios de Gendarmería— por una red que, según las autoridades, introducía productos prohibidos al interior de las cárceles.
Desde Quilicura, donde encabezó la entrega de viviendas del Plan de Emergencia Habitacional, Boric subrayó que la acción “lleva mucho tiempo de preparación y de coordinación entre diferentes instituciones del Estado, empujado por nuestro Gobierno en conjunto con la Fiscalía, la PDI, con Gendarmería de Chile”.
El mandatario destacó además la labor de los ministros responsables del seguimiento del procedimiento y la coordinación interinstitucional. “La misma Gendarmería de Chile atacó y apresó a los elementos que habían caído en corrupción”, afirmó, en referencia a funcionarios penitenciarios implicados en la investigación.
Sobre el enfoque del operativo, Boric aseguró que “cuando la pega se hace bien, con gestión, sin atajos, y se hace con seriedad, rigurosidad y con cooperación conjunta de los diferentes organismos, el combate al delito es efectivo”.
La existencia de la red —que la autoridad describió como vinculada a delitos como tráfico de drogas, cohecho, soborno, lavado de dinero y asociación ilícita— fue calificada por el Presidente como “de la mayor gravedad y la capacidad de reacciones de nuestras instituciones para investigar y llevar adelante una operación de esta envergadura es algo que como país nos debe enorgullecer”.
Boric también envió un mensaje directo a quienes participen en redes de corrupción dentro del sistema penitenciario: “No les va a ir bien, que los vamos a encontrar, a juzgar y que finalmente las instituciones prevalecerán”.
El operativo fue monitoreado, según el Gobierno, por el ministro de Seguridad, Luis Cordero, y por el ministro de Justicia, Jaime Gajardo, mientras la Fiscalía dirige las indagatorias y la PDI participó en las diligencias policiales.