El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, atribuyó ayer a una “estrechez económica inédita” heredada de la administración anterior —junto al impacto de la guerra en Medio Oriente— la decisión del Gobierno de implementar un paquete de medidas para enfrentar el alza histórica de las bencinas, en medio de críticas de la oposición y movilización ciudadana que anticipó el incremento de precios.
Quiroz explicó en una ronda de entrevistas que el conflicto internacional provocó “un shock de los más grandes al mercado global del petróleo que hemos visto en la historia” y que ese escenario “nos encuentra en una situación de estrechez económica también histórica”, según declaraciones difundidas en CNN Chile.
El ministro detalló que, en ese contexto, el Ejecutivo presentó siete medidas, entre iniciativas legislativas y reglamentarias, destinadas a mitigar el alza en combustibles. En paralelo, afirmó que se mantendrán beneficios sociales como el Bono Marzo y el Bono Invierno, pero advirtió: “no podemos seguir jugando con las finanzas y no podemos embarcarnos en este tipo de subsidios macroeconómicos como lo hemos tenido antes”.
Sobre el estado de las cuentas públicas, Quiroz sostuvo que “El Estado de Chile debe US$40 mil millones más de lo que debía hace cuatro años” y destacó la caída del fondo de estabilización: “Teníamos hace cuatro años un Fondo de Estabilización Económico Social (FEES) de US$8 mil millones, y hoy tenemos menos de US$4 mil millones. Teníamos capital de trabajo y hoy día no tenemos capital de trabajo”.
En sus entrevistas el secretario de Estado también abordó las proyecciones de aumento en los precios: respecto a la bencina de 93 octanos —estimada en un alza de $370 por litro— y al diésel —con un aumento potencial de $570 a $580 por litro— comentó: “Es mucho. Me gustaría haber heredado una situación fiscal distinta que me hubiese permitido tomar una medida distinta”.
La administración Kast ha destacado que enfrenta dos “crisis históricas”: el choque internacional en los mercados energéticos y la restricción fiscal heredada, argumento que marcó el comité político ampliado liderado por el Presidente. El propio mandatario planteó que las alzas en los combustibles abren “un periodo difícil y duro para el Gobierno” y llamó al oficialismo a actuar con “unidad” para evitar fracturas internas.
Reacciones de la oposición
La oposición reaccionó con dureza a las explicaciones del Gobierno. El diputado Raúl Soto (PPD) afirmó que “es absolutamente contradictorio decir que hay una situación de estrechez fiscal y adjudicar a esa causa la modificación del Mepco y el alza en las bencinas, cuando al mismo tiempo se le está rebajando a los sectores más ricos US$2.600 millones que va a dejar de recaudar el Fisco”.
Por su parte, Jorge Brito, del Frente Amplio, demandó mayor precisión del Ejecutivo sobre responsabilidades: “(El ministro) deberá indicar con nombre y apellido quiénes asumirán las consecuencias de las decisiones que han anunciado”.
Contexto ciudadano y encuestas
La situación ya se reflejó en conductas de consumo: la noche previa al alza prevista para el jueves se registró aglomeración de vehículos en estaciones de servicio. Según la última encuesta Cadem citada por el Gobierno, un 53% de los consultados atribuye el aumento de los combustibles a la guerra en Medio Oriente, mientras que un 26% lo responsabiliza al gobierno de Kast y un 16% al gobierno de Boric. Además, el sondeo mostró que 48% apoyaría endeudamiento estatal para enfrentar la situación, frente a 30% que preferiría dejar que el precio subiera en torno a $300.
Próximos pasos
El Ejecutivo anunció que enviará un paquete de proyectos de ley y continuará con medidas reglamentarias para contener el impacto en los precios. Ahora resta que el Congreso y la oposición revisen las iniciativas y definan si respaldan las propuestas del Gobierno, en un debate que tendrá implicancias directas en el bolsillo de los consumidores. Sigue la cobertura política en portalnacional.cl.