Esta mañana la Oficina del Presidente distribuyó entre voceros oficialistas una “Minuta de contingencia general” sobre la crisis por el alza de las bencinas, un documento interno que advierte sobre la creciente “presión interna” para ampliar las medidas del Gobierno y que fue elaborado bajo la supervisión de Cristián Valenzuela, según informó Ex-Ante.
El área de comunicaciones de Presidencia remarcó que el documento, catalogado como “confidencial y de uso interno”, se envió pasadas las 08:00 horas y contiene orientaciones comunicacionales para ministros, subsecretarios y voceros del oficialismo, de acuerdo con la reproducción a la que accedió Ex-Ante.
La minuta describe tensión dentro de la coalición por la forma en que se manejó el paquete de medidas para mitigar el impacto del alza de combustibles. “El desafío del Ejecutivo es mantener el control de la agenda y evitar que la presión interna termine marcando el rumbo de las decisiones”, dice el texto, que señala diferencias en el debate interno entre ministros con mayor experiencia política y el equipo económico. El documento menciona a los ministros Claudio Alvarado y José García Ruminot, y a los jefes del Segundo Piso Alejandro Irarrázaval y Jorge Quiroz.
Parlamentarios oficialistas, indica la minuta, han presentado propuestas para robustecer las medidas paliativas, incluyendo retrasos en el pago del permiso de circulación, la primera cuota de las contribuciones y apoyos en salud y seguridad. “La postura del Gobierno contrasta con la presión desde partidos oficialistas, donde ya se están elaborando propuestas adicionales que incluyen subsidios focalizados, apoyos directos a las familias y medidas para contener costos básicos”, advierte el documento.
En la sección dedicada a recomendaciones para voceros, la minuta sugiere líneas de comunicación centradas en la prudencia fiscal y el riesgo de generar expectativas difíciles de sostener. “El Gobierno opta por la prudencia, pero enfrenta una presión creciente por parte de su propio sector para ampliar las ayudas”, señala el texto. Añade que “La tensión no es solo económica, es política: cómo responder a la ciudadanía sin abrir un ciclo de expectativas difíciles de sostener. Chile tiene que recuperar la responsabilidad fiscal que lleva años en incumplimientos”.
El documento también aborda el efecto político de la crisis en las mediciones de opinión pública. Según la minuta, la última encuesta Cadem muestra una caída en la aprobación del Presidente —”de 51% a 43% en una semana”— mientras la desaprobación subió al 51%. En tanto, la encuesta Criteria registra que “por primera vez desde el inicio del mandato, la desaprobación supera a la aprobación: 47% contra 43%”. La minuta interpreta que “una mayoría considera que la medida pudo haberse evitado o aplicado de manera gradual” y subraya que “la preocupación por el eventual alza del costo de la vida vuelve a demostrar su impacto directo en la evaluación del Gobierno”.
Sobre el orden público en el contexto del Día del Joven Combatiente, la minuta admite un aumento en el número de incidentes y detenidos, aunque afirma que los hechos graves fueron limitados. En ese punto el documento sostiene que “no puede normalizarse que cada año existan zonas tomadas por la violencia: el Estado debe actuar con firmeza para recuperar el control del espacio público”.
Finalmente, la comunicación interna enfatiza la necesidad de que “el principal desafío del Gobierno es contener el desgaste mostrando empatía, medidas concretas y capacidad de conducción en un tema altamente sensible”, y advierte que mantener la conducción política será clave para que el primer paquete de medidas alcance para contener el impacto.