Tras el cónclave en Cerro Castillo, el Ministerio de Hacienda distribuyó una minuta dirigida a los voceros del oficialismo para enmarcar el mensaje del proyecto de “Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social” que el Gobierno prepara presentar en el Congreso. La estrategia busca enfatizar el carácter social de la iniciativa y anticipar las objeciones de la oposición en el debate parlamentario.
El documento, de tres páginas, plantea concentrar la comunicación en beneficios concretos para las personas y evitar un debate centrado en guarismos, que según el Gobierno podría resultar impopular. Según la minuta distribuida por Hacienda, “es un proyecto para reconstruir y recuperar el desarrollo económico y social de Chile. Su principal foco es el empleo: apoyar a millones de chilenos y a todo tipo de empresas —desde el almacén de barrio con un solo trabajador hasta la gran compañía con miles de empleados— que llevan años esperando condiciones para crecer y contratar”.
La estrategia gubernamental, añade el texto, enfatizará el impacto en inversión, empleo y beneficios económicos para las familias. “Este es un proyecto profundamente social, que va a permitir recuperar el progreso y la esperanza”, indica la minuta, que insta a presentar medidas concretas en lugar de discusiones técnicas sobre cifras.
En los extractos difundidos, el documento subraya la necesidad de reducir la burocracia y mejorar el clima de inversión para reactivar el empleo. “Llevamos más de una década de estancamiento, pérdida de competitividad y burocratización de la inversión. Las reformas sucesivas no lograron crecer: lograron encarecer, trabar y desincentivar. Este proyecto es un cambio de rumbo total, que permitirá recuperar la competitividad, la productividad, el empleo y el progreso”, consigna la minuta.
El texto también contiene mensajes específicos sobre la reconstrucción de zonas afectadas por incendios y la agilización de permisos. “Mientras el gobierno anterior dejó que la reconstrucción de Valparaíso acumulara retrasos año tras año, nosotros llegamos al gobierno con los fondos, los instrumentos y la voluntad de que eso no vuelva a ocurrir. Las familias de Ñuble, Biobío y Viña del Mar no pueden seguir esperando”, señala el documento.
Frente a objeciones previsibles de la oposición —como que la iniciativa favorece a los más ricos o que debilita la evaluación ambiental— la minuta ofrece respuestas predeterminadas. En relación con la crítica sobre beneficios a sectores acomodados, el documento afirma que “este proyecto beneficia a empresas de todo tipo y tamaño, porque el empleo no distingue entre grande y chico: lo crea cualquier empresa que tenga condiciones para crecer”. Respecto a los estándares ambientales, la minuta sostiene que “las medidas de permisología no tocan los estándares ambientales ni las facultades del SEA para evaluar y rechazar proyectos. Lo que eliminan son las trabas sin justificación técnica”.
La comunicación enviada a los parlamentarios también busca marcar un tono de unidad entre el Ejecutivo y sus aliados. “Esta reunión con el Presidente y el gabinete no es para pensar igual. Es para trabajar juntos. Para que quienes representan a los chilenos entiendan el proyecto, puedan explicarlo y defenderlo con convicción”, dice el texto.
El Gobierno prevé que el Presidente anuncie el paquete en una cadena nacional, pero la iniciativa aún “no tiene fecha de ingreso a la Cámara”, según la minuta. El documento pide además altura de miras al Congreso y mide el éxito del proyecto en empleos creados, empresas que puedan operar y en la reconstrucción de hogares afectados.