Tres días después de la segunda vuelta, la Misión Permanente de Chile ante la ONU solicitó que el país se incorpore al Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino, trámite que ya fue aprobado por ese órgano y que ahora debe pasar por la Asamblea General de la ONU. La decisión, gestionada por el gobierno de Gabriel Boric, reabre el debate sobre la política exterior chilena en medio del conflicto en Medio Oriente.
El presidente del comité, Coly Seck, informó que “mediante nota verbal de fecha 17 de diciembre de 2025 dirigida al Comité para el ejercicio de los derechos inalienables del pueblo palestino, la Misión Permanente de Chile transmitió la solicitud de su Gobierno de incorporarse como miembro del Comité”. Según el registro oficial, el Comité aprobó la admisión en su 426.ª sesión, celebrada el 3 de febrero de 2026.
En el mismo comunicado, Seck añadió que “el Comité, en su 426.ª sesión, celebrada el 3 de febrero de 2026, aprobó la solicitud. En vista de lo anterior, y dado que la Asamblea General ha decidido la composición del Comité, tengo el honor de solicitarle que someta el asunto a la consideración de la Asamblea para su aprobación”.
El anexo remitido por la misión chilena al organismo también fue citado por el presidente del comité. En él se señala que “la Misión Permanente de Chile ante las Naciones Unidas tiene el honor de informarle que el Gobierno de la República de Chile desea solicitar su admisión como miembro del Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino, de conformidad con sus normas y procedimientos aplicables”. Asimismo, el documento afirma: “La República de Chile concede gran importancia a la labor del Comité, en particular en la búsqueda de una solución biestatal para la cuestión de Palestina, y considera que su participación le permitirá contribuir de forma constructiva al logro de los objetivos del Comité”.
La creación de este órgano data de 1975 y ha sido cuestionada por Israel, que en 2022 señaló que “es un comité parcializado, uno de los pilares más veteranos de la infraestructura antiisraelí de la ONU. Es el único comité de derechos humanos de la Asamblea General dedicado a una sola causa. Su mandato se centra únicamente en las acciones israelíes y es inherentemente prejuicioso y parcial. Sus informes ignoran sistemáticamente el terrorismo palestino contra civiles israelíes”.
Fuentes oficiales y registros consultados indican que el comité cuenta actualmente con 25 miembros, entre los que se encuentran países latinoamericanos como Bolivia, Cuba, Ecuador, Guyana, Nicaragua y Venezuela. Además existen numerosos estados y organizaciones con estatus de observador en el organismo.
La Comunidad Palestina en Chile valoró el ingreso de Chile al comité, argumento que figura en las reacciones recogidas por la reseña sobre la solicitud.
Según el reporteo, la decisión administrativa de presentar la solicitud fue adoptada por el gobierno de Boric y queda ahora como un trámite que el próximo gobierno deberá gestionar. En ese sentido, Ex-Ante sostuvo que “la determinación de incorporar a Chile en el comité pro palestino la deberá implementar Kast, en el caso que lo haga, en medio del conflicto en Medio Oriente”.