El Gobierno presentó una querella ante el Juzgado de Garantía de Valdivia tras la agresión que sufrió la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, durante la inauguración del año académico en la Universidad Austral de Chile, en un hecho que el Ejecutivo califica como atentado contra la autoridad. La acción legal y los detalles del incidente han generado rechazo de autoridades y movilizado la investigación judicial.
Según la querella presentada por el Ejecutivo, la visita de la ministra se realizó “a las 11.30 horas de este miércoles” para la “tradicional inauguración del año académico 2026”. El documento agrega que “cerca de cien estudiantes de distintas carreras de la Universidad Austral quienes previamente se habían coordinado para manifestarse, se reunieron en el exterior del Aula Magna, con carteles y lienzos de índole política”.
La misma presentación judicial describe que, tras finalizar la actividad, “se intentó prontamente hacer abandono del lugar, lo que fue imposible dado el volumen de manifestantes y su distribución en los distintos accesos ya estaba bloqueado”. La querella señala además que los manifestantes impidieron la salida de la ministra y sus acompañantes “por más de dos horas” y que hubo un intento de diálogo encabezado por el rector Egon Montecinos con representantes de la Federación Estudiantil que “no prosperó”.
El escrito precisa la composición del grupo que acompañaba a Lincolao: el Seremi de la Región de Los Ríos y tres miembros del equipo regional —”Francisco Romero, Matias Cifuentes y Héctor Claudio Jiménez”— además del funcionario de la PDI, “Prefecto José Miguel Cea”. En su relato de los hechos, la querella indica que algunos manifestantes “retuvieron a los asistentes en el Aula Magna de la Universidad, lo hicieron escondiendo su identidad con capuchas y portando diversos elementos a efectos de amenazar a los concurrentes”.
Al salir del recinto, la querella apunta que “ya avanzado aproximadamente 20 metros hacia el exterior del recinto, un conjunto de personas, algunas encapuchadas, atacaron a la señora ministra Ximena Lincolao con empujones, gritos, e insultos, arrojándole agua y objetos contundentes”. El documento concluye que la ministra “resultó con lesiones en su cabeza y brazo producto de la fuerza desplegada por sus agresores”.
El Presidente José Antonio Kast condenó el ataque y sostuvo que Lincolao había sido agredida por “un grupo ideologizado”. Por su parte, la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, había señalado que el Ejecutivo presentaría una querella por “atentado contra la autoridad”.
La querella, a la que tuvo acceso este medio, advierte además las posibles sanciones para quienes resulten responsables, que podrían ser castigados “con la pena de reclusión menor en su grado medio o multa de once a quince unidades tributarias mensuales”.
La acción legal fue ingresada ante el Juzgado de Garantía de Valdivia, que deberá tramitar la querella. En lo inmediato, el caso queda en manos del proceso judicial para determinar responsabilidades y sanciones conforme a la normativa vigente.
La agresión y la querella tienen implicancias para la agenda de seguridad y foros de diálogo entre el Gobierno, las universidades y el movimiento estudiantil; seguiremos la cobertura en portalnacional.cl para informar sobre la tramitación judicial y las reacciones políticas.