El Presidente Gabriel Boric anunció una reforma para fortalecer a las Fuerzas Armadas y facilitar su despliegue en la frontera, lo que desató críticas de la oposición y una réplica del Gobierno sobre la gestión en seguridad y las inversiones en las instituciones militares.
La candidata Evelyn Matthei cuestionó la oportunidad del anuncio y sostuvo que la actual administración llegó “al Gobierno criticando y ofendiendo” a las Fuerzas Armadas, según sus declaraciones públicas tras el anuncio presidencial.
En respuesta, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, defendió la gestión del Gobierno y atribuyó las carencias anteriores a la administración anterior. “Si uno ve la infraestructura, las herramientas, la tecnología de que disponían las Fuerzas Armadas para desempeñar distintas tareas a lo largo del territorio nacional, esta era claramente deficiente y por eso se han desarrollado estas inversiones que son significativas”, afirmó Elizalde.
El secretario de Estado además destacó el incremento presupuestario proyectado para seguridad: “Solo como dato, bajo el gobierno del Presidente Boric, si se aprueba el proyecto de ley que ha presentado para el presupuesto para el próximo año, va a haber un aumento acumulado de los recursos para seguridad de más del 16,7%”. Elizalde también señaló que en los cuatro años previos “el presupuesto de seguridad no aumentó” y contrapuso esa situación con la actual administración: “hay una gran diferencia entre quienes hablan de seguridad y no hacen nada, que lo que ha ocurrido con el Presidente Boric que sus palabras las traduce en acciones y también en recursos relevantes para llevara adelante la tarea de seguridad”.
El ministro agregó que, durante la gestión del Presidente Boric, se han aprobado medidas legales para modernizar el Estado y enfrentar desafíos en seguridad; en ese marco dijo que “donde hemos puesto las palabras se han puesto las acciones”, zanjó.
La discusión se da en un contexto político tenso, con la oposición cuestionando la oportunidad y el Ejecutivo defendiendo la priorización de recursos y cambios normativos para el despliegue en la frontera. Entre los puntos concretos mencionados por el Gobierno están inversiones en infraestructura, tecnología y un mayor presupuesto de seguridad condicionado a la aprobación del proyecto de ley presupuestario.