El regreso de la estatua del general Baquedano a la plaza que lleva su nombre se transformó en un nuevo foco de tensión política en la derecha, donde coinciden en la necesidad de la restitución pero discrepan sobre los plazos y la conveniencia de que ocurra antes del cambio de Gobierno. La discusión enfrenta al futuro Gobierno de José Antonio Kast con el alcalde de Providencia, Jaime Bellolio, y coloca en el centro al Congreso y a la opinión pública sobre el manejo de símbolos nacionales.
Desde el futuro Ejecutivo, el designado ministro de Vivienda, Iván Poduje, afirmó en conversación con Tele13 Radio que el retorno debe realizarse “cuando esté listo” y no “apurarse por razones políticas”. “Lo que nosotros vemos es que Baquedano es un monumento histórico y tiene que devolverse cuando esté listo, y entendemos que todavía no está listo. De hecho, uno visita el plinto y al plinto le faltan obras de adaptación, está todavía vandalizado. No está todavía el Soldado Desconocido ahí, que lo sacaron acuérdese. Fue muy traumático lo que ocurrió ahí”, dijo Poduje.
Poduje insistió en que la restitución no debe acelerarse ni retrasarse por motivaciones políticas: “Entonces nosotros lo que estamos diciendo es que el monumento tiene que volver cuando esté listo y eso es lo que esperamos que sea, y que no se apure por razones políticas, ni que se retrase por razones políticas”.
Sobre su comunicación con el alcalde de Providencia, el futuro ministro explicó que “no [he hablado] últimamente, y el alcalde tiene una idea de traerlo de vuelta con el Presidente Boric”. “Para él pareciera ser muy importante ese tema”, añadió, subrayando que hay “una diferencia de criterio” entre ambas posturas.
Poduje también señaló que, si bien el retorno es inevitable, la estructura debe estar en condiciones: “El monumento a Baquedano va a volver y afortunadamente aquellas personas que pensaban que no debía volver, como el gobernador Orrego, ahora ha cambiado de opinión. Va a volver, pero tiene que volver cuando esté listo la estructura porque o si no puede quedar endeble o a medias, y eso no corresponde”. Asimismo manifestó su coincidencia con Bellolio en cuanto al simbolismo del plinto vacío: “yo lo levanté también no siendo ministro y concuerdo con él que el plinto vacío es una señal de renuncia del Estado”.
Por su parte, en declaraciones a Ex-Ante, el alcalde Jaime Bellolio defendió llevar la escultura ecuestre de nuevo al plinto antes del 11 de marzo, fecha del cambio de mando, y cuestionó los plazos manejados por algunos expertos. “No conozco a nadie sensato que diga que hay que esperar tanto tiempo. La restauración completa puede hacerse con la escultura en el plinto. Una vez que traigamos a la escultura ecuestre se necesita restaurar en más detalle el plinto, pero no hay ninguna razón para seguir postergando la vuelta de Baquedano”, sostuvo Bellolio.
El alcalde agregó que el plinto vacío tiene un significado político: “El plinto vacío representa el triunfo de la violencia por encima de la democracia. No es neutro. Y debe ser antes del 11 de marzo, porque debe tener toda la legitimidad transversal para su restitución”.
La discusión revela un choque sobre prioridades entre quienes plantean cautela técnica y quienes priorizan la urgencia política y simbólica. A corto plazo, el debate continuará en el ámbito municipal y en las conversaciones entre el futuro Gobierno y autoridades locales, mientras se esperan informes técnicos sobre el estado del plinto y la escultura.