La presencia de la ministra de Salud, Ximena Aguilera, en el Hospital del Salvador la tarde del 23 de diciembre desató un conflicto político y una auditoría interna tras denuncias de un trato privilegiado en la atención de su madre, lo que ha encendido críticas de la oposición y pedidos de investigación en el Congreso.
El 23 de diciembre, Lucía Sanhueza Vargas (87), madre de la ministra, ingresó de urgencia al Hospital del Salvador tras sufrir una fractura de cadera, según registros hospitalarios. Aguilera, que esa mañana participó en la inauguración del Hospital Claudio Vicuña en San Antonio, fue informada del accidente cerca de las 13:30 y viajó a Santiago, donde estuvo con su madre esa tarde. La paciente fue trasladada a sala de hospitalización a las 17:25 y fue operada a las 21:14, aproximadamente diez horas después de su ingreso.
El hospital emitió un comunicado el 26 de diciembre defendiendo el procedimiento y asegurando que la atención respetó protocolos clínicos: “La paciente fue evaluada y tratada en conformidad con las indicaciones médicas. La atención de la paciente se realizó conforme a los protocolos y estándares establecidos por nuestra institución. Al momento de su ingreso, se verificó que cumplía con los criterios de priorización de atención asociados a su edad y condición clínica”, indicó la entidad.
No obstante, T13 difundió documentos internos que ponen en duda esa versión. Un informe de un funcionario, fechado el 23 de diciembre, consigna que “Por autorización de dirección se envía paciente a sala sin entregar, sin papeles administrativos, sin medicamentos. DEJO REGISTRO”, frase que el medio presentó como evidencia de una resolución administrativa que habría adelantado la hospitalización. Además, la hoja de entrega de turno posterior a la cirugía registra retrasos en cirugías por un pabellón bloqueado “por cirugía cadera ingresada con prioridad administrativa desde la urgencia”, según los documentos publicados.
Las revelaciones coincidieron con una auditoría clínica abierta por el Hospital del Salvador y con un requerimiento de la Contraloría. El centro asistencial detalló, además, que otro paciente intervenido esa noche falleció días después y que por ello se instruyó una investigación: “El paciente se encontraba hospitalizado desde cinco días previos a su fallecimiento, en estado grave. Durante ese período recibió tratamiento médico continuo, integral y acorde a su condición clínica, incluyendo manejo intensivo y las intervenciones quirúrgicas necesarias para abordar su problema de salud. Pese a los esfuerzos terapéuticos desplegados por los equipos clínicos, su evolución fue desfavorable y finalmente falleció”, señaló el hospital en un segundo comunicado.
La situación escaló políticamente. Diversos partidos de oposición y sectores del oficialismo han exigido aclaraciones sobre el manejo del caso y sobre si hubo un trato preferente que afectó la programación de pabellones. La UDI anunció su intención de acudir al Congreso con una acusación constitucional contra la ministra si no renuncia “en las próximas horas”, según declaraciones públicas recogidas por la prensa. Parlamentarios de RN anunciaron una denuncia ante la Fiscalía y la proposición de una comisión investigadora en la Cámara de Diputados; en tanto, desde el Partido Socialista y el Partido Comunista pidieron auditorías médicas y transparencia en la bitácora del hospital.
Fuentes del ministerio han mantenido reserva y, según reportes, Aguilera se encuentra en Santiago con permiso de feriado legal. El Hospital del Salvador mantiene la investigación interna y la Contraloría revisa los antecedentes; en paralelo, la discusión política podría trasladarse al Congreso y a la Fiscalía.