Tras las elecciones, el liderazgo del Partido Nacional Libertario (PNL) puso en duda su ingreso al gabinete del Presidente electo José Antonio Kast, citando preocupaciones por la amplitud ideológica del futuro Gobierno y el riesgo de perder identidad política. En un escenario de negociaciones políticas, la decisión sobre cargos ministeriales y otros nombramientos sigue en discusión entre la derecha y los libertarios.
Durante la campaña y la poscandidatura, Johannes Kaiser mantuvo una coordinación constante con líderes del bloque conservador, pero las conversaciones sobre su eventual incorporación al Ejecutivo se dejaron para después del 14 de diciembre, según fuentes del PNL. En la reunión que encabezó Kast en “La Moneda chica”, el partido participó con la intención de acordar un programa de emergencia centrado en “seguridad, economía y políticas sociales”.
Axel Kaiser, hermano del dirigente del PNL, expresó sus reparos en una entrevista con Ex-Ante: “Es una decisión que tiene que tomar él. Yo no sé qué condiciones y en qué cargo le convendría a él estar en el gabinete. Probablemente lo mejor es que él siga liderando el partido desde fuera, más que desde el gabinete”.
En la directiva del PNL celebrada en la sede de Providencia, donde asistieron Johannes Kaiser y el secretario general Juan Antonio Urzúa, los dirigentes manifestaron incomodidad por compartir una mesa de negociación con partidos como Evópoli, Amarillos y Demócratas. Según asistentes, el temor es que una coalición amplia termine diluyendo la identidad del PNL, ligada a lo que describen como la “batalla cultural” de la derecha.
Vanessa Kaiser, senadora electa por La Araucanía y hermana de Johannes, dijo en El Líbero que “yo no quiero que mi hermano sea un fusible, pero es un asunto de él” y añadió: “No es que tenga temor. No me gustaría que lo fuera… Ahora, Johannes es brillante. Entonces, no creo que lo vaya a ser. Es un hombre que llegó hace cuatro años a este país, salió electo, y de pronto tiene el partido de derecha con mayor militancia del país, le ganó a Chile Vamos en las presidenciales”.
Johannes Kaiser no ha descartado la opción de integrar el Ejecutivo. En una declaración pública sostuvo que “sería un desafío, sin duda. Pero hay que tener cuidado con lo que uno desea porque puede obtenerlo”.
En la colectividad reconocen que, aunque es poco probable permanecer totalmente fuera del Gobierno, su ingreso debe “razonarse” según el aporte e influencia que puedan lograr los nombres propuestos. En caso de no contar con candidatos para ministerios, aceptan considerar subsecretarías y seremías, según fuentes internas. Un dirigente del partido resumió esa postura: “No hay que entrar por entrar, pero tampoco podemos estar totalmente fuera”.
Los analistas advierten sobre los riesgos y oportunidades para el PNL. Gonzalo Müller, director del Centro de Políticas Públicas de la UDD, señaló que “hoy la sensación de unidad en la oposición, y especialmente en la derecha, es total. No sé si hay margen para que Kaiser se dé gustitos personales. Es difícil que una decisión como quedarse fuera del Gobierno, para seguir presionando, sea leída como constructiva o colaborativa”. Müller agregó que si el líder del PNL entra al Gobierno corre el riesgo de “transformarse en parte del sistema y no poder criticar” y que quedarse afuera puede llevar a la “irrelevancia”.
Marco Moreno, director del Centro de Democracia y Opinión Pública de la Universidad Central, comentó que “Kaiser tiene el desafío de institucionalizar su partido que, por el momento, se benefició de ser oposición, pero todavía no ha logrado consistencia. También, podría ser un factor que le permita a Kast contener el fuego amigo de los sectores más radicales”. Moreno añadió que la proyección de Kaiser hacia 2030 podría requerir “jugar un rol de actor con poder real, estando fuera del gabinete, más que dentro del aparato gubernamental”.
Además de las dudas internas, el PNL ha manifestado reparos por posiciones públicas del Presidente electo, como su apertura a apoyar a Michelle Bachelet para la Secretaría General de la ONU, postura que el partido rechaza.