Las críticas del presidente electo José Antonio Kast al manejo de la crisis por incendios se centraron en la demora en la entrega de viviendas de emergencia y en la capacidad operativa del Gobierno para actuar en terreno. Las declaraciones surgen luego de que el Presidente Gabriel Boric admitiera retrasos en la instalación de alojamientos para las familias afectadas en el sur.
El jueves, desde la Región de Aysén, Boric dijo: “ante las críticas, en particular respecto a la instalación de viviendas, a la lentitud de la instalación de viviendas de emergencia, quiero decirles que creo que tienen razón”. El jefe de Estado reconoció además que ha existido un “cuello de botella” que ha ralentizado la construcción de viviendas.
Sobre las medidas para acelerar la respuesta, Boric afirmó que exigieron a Senapred “que se incorporen nuevos proveedores para las viviendas de emergencia y que se apure el tranco”.
Las declaraciones de José Antonio Kast se produjeron tras esas reconocimientos, luego de un encuentro con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, en Roma. El presidente electo sostuvo que “lamentablemente hemos visto que en la emergencia ha faltado quizás iniciativa, conocimiento en el terreno”. Kast añadió: “Yo le agradezco mucho al ministro de Obras Públicas (Martín Arrau), de la Vivienda (Iván Poduje), que nosotros hemos designado, su presencia en el terreno, tratando de evaluar cómo colaborar”.
Kast hizo además un llamado a la colaboración del sector privado y la sociedad civil: “la sociedad civil, al mundo privado, que todos colaboren. Nosotros podemos pedir a distintas entidades que nos ayuden con pack de construcción, con soluciones prácticas para que tengan un techo las familias antes de que sea tarde y se pierda la esperanza”.
En los hechos, la discusión se concentra ahora en la velocidad de instalación de las viviendas de emergencia y en la coordinación entre organismos públicos y actores privados para atender a las personas desplazadas por los incendios forestales en el sur.