La crítica del candidato José Antonio Kast al video musical de Evelyn Matthei tensó hoy la campaña presidencial y reavivó el debate en la oposición sobre estilo y estrategia electoral de cara a la primera vuelta. El episodio, que mezcla política y contenido audiovisual, llegó luego de la publicación de un tema en redes donde Matthei cuestiona al Gobierno y a sus rivales.
La canción, difundida por la propia Evelyn Matthei, cuestiona al Presidente Gabriel Boric como “la continuidad”, menciona a la candidata Jeannette Jara y remata con una referencia al abanderado republicano: “No soy Kast, no soy Jara. Soy Evelyn mirando pa’ delante. Porque no solo eso es lo que aporto, gobiernos de emergencia me quedan cortos”, dice la letra.
Consultado en Radio Universo, José Antonio Kast valoró el impacto musical y, a la vez, descalificó la iniciativa política: “Primero decirle que la canción es mala, que se meta al disco Kast que van a tener una canción diaria y se van a entretener como locos”. Añadió que, incluso fuera del mundo político, la pieza no le pareció exitosa: “Hasta mis hijos que no son políticos me dicen ‘oh, que está buena la música'”, ironizó.
En su valoración sobre las consecuencias políticas del video, Kast sostuvo que Matthei “cometió un tremendo error” y expresó su preocupación por el efecto en la carrera electoral: “Creo que se hace un daño a ella misma y le hace un daño a una posibilidad real que es derrotar en primera vuelta a la candidata de la izquierda, del Partido Comunista, de la continuidad”.
Kast explicó que ha instruido a su comando a mantener la distancia frente al episodio: “No enganchemos con esto. Es como enganchar con el Presidente de la República en lo que está haciendo hoy día”, declaró. También reiteró su postura sobre eventuales apoyos en una segunda vuelta: “Si ella ganara, yo la apoyaría en la segunda vuelta, igual que a Johannes. Ese es mi estilo, ella tiene un estilo distinto. Lo lamento por Chile y por ella”.
El cruce se suma a una campaña marcada por recursos comunicacionales poco tradicionales y amplifica la discusión sobre los límites entre marketing y mensaje político. Queda por verse si el episodio influirá en la percepción de los electores y en las estrategias de cara a la elección presidencial.