El Presidente José Antonio Kast centró su discurso de asunción en la seguridad y el orden público, criticó con dureza la gestión anterior y prometió el inicio de una “nueva era”, en un mensaje que apunta a marcar la agenda del Gobierno frente al Congreso y la oposición. “Esta noche tenemos la oportunidad de comenzar una nueva era para Chile. Una era de orden, libertad y justicia”, dijo Kast.
En su intervención, el mandatario describió un país con “finanzas públicas debilitadas”, un avance del “crimen organizado y el narcotráfico” y familias que se sienten “abandonadas por el Estado”, y presentó su administración como un “gobierno de emergencia”. “Un gobierno de emergencia no es un eslogan. Es orden donde hay caos. Es alivio donde hay dolor. Es mano firme donde hay impunidad”, afirmó el Presidente José Antonio Kast.
La seguridad ocupó el eje principal del discurso. Kast reiteró su respaldo a las fuerzas de orden y prometió recursos y voluntad política a Carabineros, la Policía de Investigaciones, gendarmería y las Fuerzas Armadas. “Nuestros Carabineros, nuestra Policía de Investigaciones, nuestros gendarmes y nuestras Fuerzas Armadas tendrán todo el respaldo de la ley, los recursos del Estado y la voluntad política que durante tanto tiempo les faltó”, dijo el mandatario.
El tono del mensaje apeló a la autoridad y la firmeza: citando a Diego Portales, Kast sostuvo que “la autoridad tiene que ser fuerte porque nuestro país, en esta hora, así lo demanda. No para someter. Sino para proteger”. Añadió que gobernará “con carácter”, dispuesto a tomar decisiones “aunque sean impopulares”.
Kast también cargó contra quienes considera los “adversarios reales” del país: delincuentes organizados, traficantes de drogas y personas que ingresan a Chile para delinquir. “A los adversarios de Chile les digo: no vamos a negociar. Los vamos a perseguir, los vamos a encontrar, los vamos a juzgar y los vamos a condenar”, afirmó.
El presidente trazó además un diagnóstico de deterioro institucional y moral, aludiendo a casos de corrupción sin nombrar a la administración anterior de forma explícita, y anunció una auditoría al gobierno saliente como parte de su demanda por “conocer la verdad”. “Los chilenos no queremos seguir administrando la mediocridad. Queremos construir grandeza”, dijo Kast durante su alocución.
En el cierre, volvió a convocar a la unidad nacional, aunque matizó que no se trata de borrar diferencias, sino de enfrentar “las causas urgentes de Chile”. “Quiero hacer un llamado sincero a la unidad. No a una unidad que borra las diferencias, porque la crítica es legítima y el debate necesario”, expresó el Presidente José Antonio Kast.
La ceremonia se desarrolló en un contexto marcado por un hecho de violencia previo: el disparo en Puerto Varas que afectó al sargento segundo Javier Figueroa, quien, según los reportes, se encuentra en riesgo vital; ese episodio fue invocado por el Ejecutivo para subrayar la urgencia de medidas en seguridad.
Lo que queda por delante es la implementación efectiva de las medidas anunciadas —especialmente las dirigidas a seguridad y recursos para las policías— y el desarrollo de la auditoría al gobierno anterior, que podría abrir debates en el Congreso y en la opinión pública. La concreción de esas iniciativas definirá el alcance real de la llamada “nueva era” prometida por el Presidente y su impacto en la ciudadanía.
Sigue la cobertura política en portalnacional.cl para más análisis y actualizaciones.