El presidente electo José Antonio Kast viajó a Miami para participar en la cumbre “Escudo de las Américas”, convocada por el expresidente Donald Trump, donde abordó temas de seguridad regional, migración y cooperación con Estados Unidos desde la perspectiva del futuro Gobierno chileno.
La reunión se realizó en el complejo Trump National Doral y congregó a cerca de una docena de líderes latinoamericanos, entre ellos representantes de Argentina, Ecuador, El Salvador, Panamá, Paraguay y República Dominicana. El objetivo declarado del encuentro fue discutir seguridad regional, combate al narcotráfico y coordinación internacional.
Kast relató que en su breve conversación con Trump trató la situación en Venezuela y la crisis migratoria que afecta a la región. “Valoré lo que consideré un avance para la libertad en Venezuela”, afirmó, y añadió que planteó la necesidad de dar una respuesta frente a “la falta de libertades en Cuba”.
Sobre la migración, el presidente electo vinculó el flujo irregular hacia Chile con la crisis venezolana y otros movimientos regionales. “La migración irregular está estrechamente ligada a la crisis venezolana”, dijo, y sostuvo que se debe “generar caminos humanitarios” que permitan que quienes migraron puedan eventualmente regresar a sus países de origen.
En materia de narcotráfico y crimen organizado, la cumbre contó con el anuncio de Trump sobre “la creación de una coalición regional enfocada en enfrentar a los carteles del narcotráfico”. Kast indicó que Chile buscará coordinarse con organismos policiales de otros países para enfrentar esas amenazas.
Consultado sobre cooperación militar o policial entre Chile y Estados Unidos, el presidente electo recalcó la subordinación a la normativa nacional. “Nosotros vamos a ocupar todas las herramientas que considere nuestro sistema legislativo y constitucional para combatir el crimen organizado, el narcotráfico y la inmigración ilegal”, sostuvo Kast, y añadió que el uso de las Fuerzas Armadas dentro del territorio nacional depende de herramientas legales como el “estado de excepción o de emergencia”.
Kast subrayó que cualquier colaboración internacional deberá respetar la institucionalidad chilena y las normas que rigen en el país, y afirmó que la intención es permitir la cooperación con “todos los actores que estén dispuestos a enfrentar el crimen organizado en la región”.