El Presidente electo José Antonio Kast y el mandatario boliviano Rodrigo Paz podrían concretar un primer encuentro bilateral el próximo miércoles 28 de enero en Ciudad de Panamá, en el marco del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, en un avance que abre la posibilidad de reanudar relaciones diplomáticas entre Chile y Bolivia.
Kast afirmó que “vamos a hacer todo lo posible” para que se concrete la reunión en la cumbre organizada por la CAF, según informaron desde su equipo. Ese mismo acercamiento se ha materializado en comunicaciones previas: Rodrigo Paz llamó a Kast tras las elecciones y ambos gobiernos han enviado a sus equipos para coordinar una agenda común.
El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, ha impulsado públicamente la idea de retomar los lazos diplomáticos con Chile. “En 2026 debería producirse la reanudación diplomática”, declaró Aramayo en entrevistas recientes, y añadió que “si el punto número uno de nuestro diálogo va a ser la reivindicación marítima, no vamos a poder hablar de nada más. Avancemos en los otros temas”.
Según la agenda de encuentros bilaterales, Aramayo visitó Chile la semana pasada y se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren. En esa instancia también participó Francisco Pérez Mackenna, quien será el futuro canciller del gobierno de Kast; ambos sostuvieron un encuentro privado con el titular boliviano, según el reporte.
El ministro Aramayo confirmó además que el presidente Paz asistirá al cambio de mando en Chile, programado para el 11 de marzo, lo que podría abrir una nueva etapa en las relaciones oficiales entre ambos países.
En el entorno del Presidente electo se manifiesta “optimismo y cautela” respecto a los avances, según destacan asesores. Un asesor de Kast sostuvo que “El cambio de régimen desde el MAS al gobierno actual es muy profundo. Esto abre camino a una apertura para la inversión extranjera y para más y mejor comercio bilateral y eventual desarrollo de nuevos negocios”. El mismo asesor añadió que “Lo del restablecimiento de relaciones diplomáticas no nos apura. Deberá ser iniciativa de ellos porque ellos fueron quienes las rompieron. Hay buen ánimo por ambos lados pero lo lógico es que venga como el resultado de un proceso. Todo este optimismo no descarta la cautela, Bolivia siempre puede dar sorpresas”.
Actualmente, Chile y Bolivia mantienen relaciones a nivel consular. Históricamente, las relaciones bilaterales se reanudaron en 1976 tras estar rotas desde 1962, pero se rompieron nuevamente en 1978 luego del fracaso de negociaciones entre los gobiernos de facto de ambos países. El último intento significativo de acuerdo se registró en el gobierno de Ricardo Lagos, cuando se ofreció a Bolivia una franja de costa en comodato por 100 años.
Fuentes bolivianas y chilenas señalan que la probable reanudación diplomática priorizaría una agenda práctica: comercio, seguridad fronteriza, convenios energéticos y migración. Aramayo ha subrayado la conveniencia de avanzar en esos temas aunque sin abandonar la reivindicación marítima, mientras que desde Bolivia se analizan encuestas sobre la opinión pública respecto a aparcar la demanda por el mar a cambio de reapertura diplomática.