Una minuta interna de La Moneda defendió la solicitud de renuncia a la directora nacional del SernamEG, Priscilla Carrasco, que está en tratamiento por cáncer de mama, y sostuvo que la decisión responde a motivos “estrictamente institucionales” ligados a deficiencias en la gestión y a riesgos financieros detectados en auditorías.
La comunicación fue emitida por el área de comunicaciones de Presidencia, liderada por Cristián Valenzuela, y busca justificar la remoción de Carrasco como un acto de gestión en un cargo de Alta Dirección Pública (ADP). Según la minuta, “la solicitud de renuncia no voluntaria a la directora nacional del SernamEG, Priscilla Carrasco, ha sido presentada por algunos sectores como un conflicto de carácter humano. Sin embargo, el foco de esta decisión no es personal ni de salud, sino estrictamente institucional”.
El documento alude a hallazgos de auditoría y al proceso de levantamiento de información institucional que, dice La Moneda, muestran “inconsistencias reiteradas en la entrega de antecedentes, problemas de trazabilidad, retrasos, falta de integridad en la información y desalineación con las instrucciones ministeriales”. La minuta agrega que esos problemas “afectan directamente la capacidad del Ministerio para ejercer su rol de supervigilancia y tomar decisiones oportunas”.
En el texto se detalla además la gravedad detectada en la Fundación PRODEMU: “El informe es categórico: existe un deterioro estructural, con un déficit proyectado superior a $1.500 millones y pasivos que superan los $8.500 millones, además de irregularidades administrativas, falta de control interno y riesgo real de paralización operativa”, señala la comunicación oficial.
La Moneda defendió la decisión de la ministra con énfasis en la protección del servicio público y el uso de recursos: “Por lo tanto, la decisión adoptada por la Ministra responde a una obligación: garantizar la continuidad del servicio, resguardar el correcto uso de recursos públicos y asegurar que miles de mujeres sigan recibiendo atención oportuna y eficaz”, indica la minuta.
Frente a las críticas que provocó la solicitud de renuncia —que han venido tanto desde el oficialismo como desde la oposición— la comunicación subraya que “las condiciones personales de salud, siendo completamente respetables, pertenecen al ámbito privado y no forman parte de los criterios de evaluación de desempeño ni de continuidad en un cargo de esta naturaleza”. Entre los mensajes clave incluidos en la minuta también se afirma: “Los cargos ADP son de confianza y resultados. La permanencia en estos cargos exige alineamiento, cumplimiento de estándares y capacidad de ejecución. Cuando eso falla, corresponde actuar”.
La controversia por la salida de Carrasco mantiene en el centro el debate sobre la combinación entre exigencia de gestión en cargos de Alta Dirección Pública y la protección de derechos personales de quienes desempeñan funciones públicas. Queda pendiente la definición oficial sobre la continuidad de la dirección del SernamEG y las respuestas que entreguen el Ministerio y la propia institución ante las críticas públicas.
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