Las Pipas de Einstein es uno de los lugares icónicos del pipeño y el vino chileno en Santiago. Su historia está asociada a su dueño, Mario Rivas Rodríguez, nacido y criado en Chillán, quien llega a la capital en 1983 después de haber dejado un curso de Pedagogía en Inglés en la universidad.
Sus padres siempre fueron comerciantes, por esa razón Rivas llegó a la capital como vendedor de vino de un gran productor de la zona. Al año ya había aprendido el negocio y con unos ahorros se instaló como distribuidor.
“No fueron años fáciles, había que hacer crecer el negocio, para eso recorría las grandes arterias de la capital, como Gran Avenida, Alameda, Irarrázaval, Independencia, de punta a cabo ofreciendo en todos los bares y restaurantes pipeños y chichas”, afirmó Mario. Gracias a esto se armó de una clientela que le permitió consolidar su local, que la gente llamaba “la picá de Einstein”, para darle una mejor identidad, él lo denominó “Las Pipas de Einstein”, por el nombre de las barricas de madera en que se guardaba la chicha y el vino.
El pipeño es la denominación del vino tradicional del campo chileno hecho con “uva País”, una cepa que crece en la zona del Maule y Bio-Bio y que se caracteriza por mantenerse con poca agua. Su elaboración es natural y sin químicos. Se estrujan las uvas en moliendas junto con el hollejo y el escobajo, fermentando todo junto sin filtración, resultando un vino a la vista turbio y borroso, que antaño era guardado en pipas, lo que origina su nombre.