El ministro de Transporte, Juan Carlos Muñoz, defendió ante la Comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones de la Cámara de Diputados su actuación en la tramitación del polémico proyecto de cable submarino con China y aseguró que actuó “siempre de buena fe” en el proceso que hoy está bajo escrutinio político y diplomático.
El 20 de febrero, “el Departamento de Estado” de Estados Unidos anunció la revocación de visas de tres funcionarios chilenos, “incluyendo al titular de Transportes”, y sostuvo que esos funcionarios habrían “socavado” la seguridad nacional, según informó la administración norteamericana.
En su comparecencia del 2 de marzo, Muñoz afirmó: “tengo la convicción y la tranquilidad de que hemos actuado en ese marco, tengo la convicción de haber trabajado siempre de buena fe, siempre con responsabilidad y buscando el mayor bienestar de los chilenos”, dijo el ministro Juan Carlos Muñoz.
Respecto a la decisión administrativa que autorizaba avanzar hacia la Contraloría, el secretario de Estado explicó que, tras recibir la alerta de Estados Unidos, optaron por dejar la firma sin efecto. “Cuando uno recibe una alerta asociada a una amenaza contra la seguridad nacional, me parece que lo diligente es escucharla, atenderla y contraponerla con los elementos que uno ha autorizado. Eso nos llevó a dejar sin efecto ese decreto”, declaró Muñoz.
El ministro precisó que el proyecto “se mantiene en etapa de evaluación, sigue en la Subtel” y que, por ello, la tramitación continúa su cauce técnico. “El proyecto sigue su conducto natural, hemos hecho solicitudes a organismos de seguridad y hemos hecho consultas a la propia empresa”, señaló Muñoz.
Muñoz también defendió la necesidad de avanzar en infraestructura digital, poniendo el énfasis en el equilibrio entre desarrollo y resguardo. “Nosotros entendemos la necesidad de cables submarinos como necesidad fundamental para todos los países para que sean parte de la vida moderna. Estos cables están en un ámbito de la colaboración, está el interés del país se crear más cables”, afirmó el titular de Transportes. Y añadió: “Evidentemente tenemos que ser capaces de balancear adecuadamente lo que es un sistema de telecomunicaciones que sea atractivo, potente, que nos permita llegar de buena manera a los desafíos futuros, pero también velando por la seguridad”.
Según el ministro, el decreto cuya firma dejó sin efecto correspondía al primer paso de un proceso compuesto por trece etapas que deben cumplirse para avanzar hacia la aprobación ante la Contraloría.