El perro que sobrevivió a la crecida del río tendrá un espacio protegido y atención veterinaria permanente. El municipio anunció que se integrará a la Dirección de Seguridad y será rostro de campañas de adopción responsable, aunque la agrupación que lo cuidaba aseguró que ya había encontrado una familia para él.
Morocho, el perro que protagonizó un complejo operativo de rescate en el río Mapocho durante las lluvias que afectaron a la Región Metropolitana, ya tiene un nuevo hogar. La Municipalidad de Santiago confirmó su adopción y anunció que el animal se incorporará a la Dirección de Seguridad de la comuna.
La decisión fue comunicada el jueves 8 de octubre por el alcalde Mario Desbordes, quien explicó que funcionarios municipales manifestaron su intención de quedarse con el perro luego de que falleciera la mascota que anteriormente acompañaba al equipo.
De acuerdo con el municipio, Morocho vivirá en un espacio protegido en el sector del Parque O’Higgins, donde contará con alimentación, atención veterinaria y cuidados permanentes. Además, participará como imagen de iniciativas destinadas a promover la adopción de animales abandonados y la tenencia responsable.
¿Cómo fue el rescate de Morocho en el río Mapocho?
Morocho quedó atrapado en el cauce del río Mapocho el martes 6 de octubre, luego del aumento del caudal provocado por las intensas lluvias en Santiago.
El perro permaneció durante varias horas en una estructura de cemento, mientras la corriente dificultaba las labores para ponerlo a salvo. En el operativo participaron Bomberos, Carabineros, efectivos del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) y equipos municipales.
Finalmente, el animal logró llegar por sus propios medios hasta la orilla, donde recibió ayuda y fue trasladado para su evaluación veterinaria.
Tras el rescate, Morocho quedó bajo atención de la Veterinaria Municipal de Santiago, en el Parque O’Higgins. La evaluación inicial indicó que presentaba una buena condición general, hidratación adecuada y lesiones menores.
¿Qué función tendrá Morocho en la Municipalidad de Santiago?
Según informó el municipio, Morocho se integrará a la Dirección de Seguridad y contará con un espacio amplio y seguro, además de alimentación y atención veterinaria.
La municipalidad también espera que se convierta en un símbolo de sus campañas de adopción responsable, con el objetivo de visibilizar a otros perros y gatos abandonados que aún esperan encontrar un hogar.
El alcalde Mario Desbordes señaló que la decisión surgió de los propios funcionarios de Seguridad, quienes manifestaron su interés en hacerse cargo del animal. El jefe comunal también destacó la repercusión que tuvo el rescate, que captó la atención de medios nacionales e internacionales.
Agrupación aseguró que Morocho ya tenía una familia para adoptarlo
El anuncio municipal también generó cuestionamientos por parte de la agrupación Todos Somos Cholita, que estaba involucrada en el cuidado de Morocho y en la búsqueda de un hogar definitivo.
La vocera de la organización sostuvo que ya habían encontrado una familia interesada en adoptarlo y que estaban coordinando el momento en que podrían ir a buscarlo. Según su versión, se trataba de un hogar que contaba con las condiciones necesarias para recibirlo.
Desde la agrupación solicitaron que se reconsiderara la decisión municipal y plantearon que una institución no sería el entorno más adecuado para el perro.
Por su parte, la Municipalidad de Santiago defendió la alternativa escogida y afirmó que Morocho dispondrá de un lugar seguro, espacios adecuados y personas que estarán pendientes de su cuidado durante todo el día.
Otros perros siguen esperando una familia
La historia de Morocho también volvió a poner atención sobre los animales que permanecen bajo cuidado municipal mientras esperan ser adoptados.
La Municipalidad de Santiago informó que otros perros provenientes de operativos de rescate continúan buscando un hogar y anunció actividades de adopción responsable durante octubre.
El caso del perro rescatado del Mapocho, que pasó de enfrentar una emergencia en medio de la corriente a convertirse en la nueva mascota municipal, abrió así una conversación sobre la adopción, el bienestar animal y las condiciones que deben garantizarse para ofrecerles una vida segura.