La influencer Naya Fácil volvió a estar en el centro de la polémica luego de que se difundiera un video en el que aparece manejando un Tesla Cybertruck a más de 200 kilómetros por hora en la carretera. El registro generó un fuerte rechazo en redes sociales y motivó a la Fiscalía Metropolitana Sur a iniciar una investigación de oficio por conducción temeraria.
Tras la viralización del video, Naya reconoció públicamente su error y aseguró que enfrentará las consecuencias legales correspondientes. “Cometí un error que afortunadamente no pasó a mayores y que no voy a volver a cometer”, señaló en sus redes sociales. Al mismo tiempo, pidió que las críticas se moderen, argumentando que “no he matado a nadie y no le he hecho daño a nadie”, en referencia a los juicios que recibió por parte de usuarios y medios.
La influencer insistió en que asumirá el proceso “como adulta y como mujer que cometió un error”, aunque cuestionó la intensidad de los comentarios en su contra. “Ninguna persona es perfecta”, agregó, defendiendo su postura frente a la presión mediática.
El caso abrió un debate sobre la responsabilidad de los influencers y el impacto de sus contenidos en la opinión pública. Mientras algunos exigen sanciones ejemplares, otros consideran que la reacción ha sido desproporcionada. Por ahora, la investigación sigue en curso y se determinará si Naya Fácil deberá enfrentar multas, suspensión de licencia o incluso penas más severas por conducción temeraria.