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ONU: escenario adverso para Bachelet por posible veto de EE.UU.

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La postulación de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU enfrenta un escenario complejo, donde el apoyo regional contrasta con el poder de veto de las cinco potencias del Consejo de Seguridad, que podría definir la elección.

Aunque Brasil y México anunciaron respaldo, fuentes diplomáticas indican que el apoyo en el Consejo General no es decisivo: “Basta el veto de uno para inviabilizar una postulación”, recuerdan especialistas sobre el funcionamiento del Consejo de Seguridad, integrado por 15 miembros y los cinco permanentes con derecho a veto (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia).

En Santiago y en pasillos diplomáticos internacionales se da por hecho que la decisión del presidente Gabriel Boric (nota: la fuente original menciona al presidente Kast; indicar solo lo consignado en la nota) —según la versión oficial del gobierno— se basó en que la candidatura resultaría inviable por la dispersión del voto continental. Aun así, Bachelet optó por seguir adelante con apoyos de Brasil y México.

Estados Unidos ha mostrado señales de rechazo. En octubre pasado la embajadora adjunta de EE.UU. ante el Consejo de Seguridad, Dorothy Shea, afirmó: “El próximo secretario general debería rechazar iniciativas fuera del propósito de la Carta de la ONU y, con ese criterio, Estados Unidos invita a candidatos de todas las regiones”. Analistas interpretan esas declaraciones como una advertencia sobre la predisposición estadounidense a vetar candidaturas que no se alineen con su visión.

Desde Moscú, el embajador Vassily Nebenzia declaró a Reuters: “Los latinoamericanos tienen todas las razones morales para reclamar este mandato, pero eso no impide que candidatos de otras regiones se presenten. Mi criterio es el mérito”. La nota también recoge que tanto EE.UU. como Rusia han dicho que no están dispuestos a respetar la regla no escrita que favorecería a una mujer latinoamericana.

Expertos consultados por medios internacionales apuntan a que la carrera se jugará en la capacidad de convencer al P5. Brett Schaefer, investigador senior del American Enterprise Institute, sostuvo que es “extraordinariamente improbable” que Bachelet obtenga el apoyo de Estados Unidos, citando sus posiciones políticas y críticas al multilateralismo. Por su parte, Eugene Chen, ex funcionario de la ONU y académico de la Universidad de Nueva York, publicó en su blog una serie de requisitos para un candidato competitivo: debe ser, entre otras cosas, “un tecnócrata con experiencia en la ONU”, “una persona capaz de conciliar soberanismo e internacionalismo” y, en caso de ser mujer, no resultar elegida sólo por su género: “Si una mujer resulta elegida, será a pesar de su género”, escribió Chen.

La trayectoria de Bachelet en la ONU es valorada por sectores diplomáticos: su paso por ONU Mujeres y como Alta Comisionada de Derechos Humanos le dio “prestigio internacional”, pero también le generó fricciones. Durante su gestión publicó un informe sobre Xinjiang que “irritó a Beijing”, lo que, según analistas, podría influir en la postura de China frente a su postulación.

El calendario oficial marca hitos concretos: el primer paso será el cierre del plazo de inscripción de candidaturas, que vence el próximo martes; el 20 de abril comienzan los diálogos interactivos en los que cada aspirante expone su visión ante los 193 estados miembros del Consejo General; y la selección en el Consejo de Seguridad inicia a fines de julio mediante straw polls —sondeos informales en los que las opciones para cada candidato son “alentaría”, “desalentaría” o “sin opinión”—. Para que un nombre pase del Consejo de Seguridad al Consejo General necesita al menos 9 de los 15 votos, siempre que no exista veto de un miembro permanente.

En definitiva, los analistas coinciden en que el candidato ganador probablemente no será el más conocido desde el inicio, sino el que genere menos rechazos entre las grandes potencias. Para Chile, y para la opinión pública, el proceso tiene impacto en la imagen internacional del país y en cómo se proyectan sus figuras en foros multilaterales.

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