El Gobierno enfrenta fuertes críticas de la oposición y pedidos de información tras solicitar la renuncia de la directora nacional del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (Sernameg), Priscilla Carrasco, mientras está en tratamiento por cáncer de mama. La polémica abrió un choque político entre La Moneda y diversas bancadas, que anunciaron oficios y posibles citaciones al Ministerio de la Mujer.
La decisión de pedir la renuncia de Carrasco fue comunicada por el Ejecutivo y fue abordada por el Presidente José Antonio Kast en una entrevista con la Asociación de Radiodifusores de Chile (Archi). El mandatario explicó que “la confianza no se dio, no se daba, porque tenemos mirada distintas de cómo gestionar”. Agregó además que “hemos ido encontrando situaciones complejas que se irán comunicando paso a paso a la ciudadanía”.
Desde la oposición reaccionaron de forma inmediata y transversal. La diputada Javiera Morales (Frente Amplio) calificó la medida como una falta de humanidad: “Dejar a una mujer sin trabajo, sin previsión, por razones de buena gestión es de una inhumanidad indescriptible. Y lo peor es la explicación que da el Presidente”. Morales añadió que “siempre van a haber buenas razones de servicio, de eficiencia, de gestión, para reemplazar a un trabajador o trabajadora enfermo”.
La Dirección Nacional Frente Feminista del Frente Amplio emitió un comunicado en el que advirtió que “la señal es grave: se relativiza la vida, la salud y el rol de las mujeres, así como la importancia de las políticas públicas que las protegen” y exigió “que esta decisión sea revertida. No es aceptable que, por razones políticas, se actúe con esta falta de humanidad”.
El Partido Socialista también pidió la reversión del despido y defendió la gestión de Carrasco: según la colectividad, su trabajo “fortaleció el servicio, amplió su cobertura territorial y mejoró sustantivamente su acción institucional”. El partido calificó la medida como “injustificada e injusta” y llamó a la ministra de la Mujer, Judith Marín, “a dejar sin efecto la solicitud de renuncia, actuando con sentido de justicia y humanidad”.
La diputada Andrea Parra (PPD) señaló que “las ideologías y confianzas políticas no pueden estar por sobre los derechos y la salud de las personas. Le pido una cuota de humanidad, de sentido común, aun están a tiempo de enmendar su error”.
Como respuesta institucional, la oposición informó que ofició al Ministerio de la Mujer para solicitar antecedentes del caso y anunció que pedirá explicaciones formales. La diputada Constanza Schonhaut (Frente Amplio) dijo que su bancada pidió “toda la información relativa al despido de la directora del Sernameg por eventual vulneración de derechos. No es posible que el mismo gobierno que declara alerta oncológica despida a una profesional que, además de ser elegida por Alta Dirección Pública, está con un tratamiento de cáncer en curso”. La diputada Carolina Cucumides (ind.-PS), integrante de la Comisión de Mujeres de la Cámara, solicitó que la ministra Marín concurra a dicha instancia y dé cuenta de “por qué se maltrata a una persona que está sufriendo un cáncer”.
La controversia ha generado además cuestionamientos desde distintos sectores, incluso dentro de coaliciones afines al Ejecutivo, lo que eleva la presión política sobre La Moneda y el Ministerio de la Mujer.