Un paciente murió de un shock séptico días después de que su cirugía fuera postergada para priorizar una intervención a la madre de la ministra de Salud, Ximena Aguilera, en el Hospital del Salvador, según la investigación de T13. El caso abre un debate político sobre posibles privilegios en la atención hospitalaria y la transparencia del Gobierno.
El 23 de diciembre la madre de la ministra, Lucía Sanhueza Vargas, fue sometida a una operación de urgencia en el Hospital del Salvador, en Providencia. Según los antecedentes difundidos por T13, esa intervención obligó a postergar una cirugía abdominal abierta que ya estaba en curso en otro paciente.
El paciente que estaba laparatomizado “debía esperar alrededor de cinco horas” y, según el mismo informe, “acabó esperando el doble de tiempo” para que se le reanudara la atención y diera paso a la intervención prioritaria de la madre de la ministra.
Tres días después, el viernes 26 de diciembre, ese paciente falleció en el Hospital del Salvador por un shock séptico, informó T13.
Los documentos exclusivos publicados por T13, que dan cuenta de un posible tráfico de influencias, generaron reacciones en distintos espacios políticos y profesionales. Según la cobertura, hay “diputados del Partido Republicano exigiendo su salida del Gobierno”. Además, el Colegio Médico “pide ‘investigación imparcial’ y resguardo a equipos de salud”, según los llamados consignados por los medios.
Sobre la condición médica que provocó la muerte, una guía de 2011 elaborada por profesionales de Clínica Las Condes describe el shock séptico como “la manifestación más grave de una infección” y añade que “esta se produce como consecuencia de una respuesta inflamatoria sistémica severa que lleva a un colapso cardiovascular y/o microcirculatorio, y a hipoperfusión tisular. La hipoperfusión constituye el elemento central que define la condición de shock y esta debe ser detectada y revertida en forma urgente desde la atención inicial”, según el documento citado.
La Sociedad Chilena de Medicina Intensiva (Sochimi) define el shock séptico como “una sepsis grave asociada a hipotensión (caída de la presión sistólica menor a 90 mm de Hg) que no responde a fluidos y que requiere de drogas vasoactivas para mantener una presión de perfusión mayor a 65 mm de hg.”, de acuerdo con las guías citadas.
El caso mantiene a la ministra Aguilera en la mira de la oposición y de organizaciones médicas, que exigen más claridad sobre las decisiones administrativas y clínicas que permitieron priorizar la operación. Según los reportes, la existencia de documentos que apuntan a un trato preferencial será parte central de las indagaciones públicas.
En los próximos días se esperan solicitudes formales de investigación y requerimientos de transparencia por parte de parlamentarios y colegios profesionales; el desenlace de esas gestiones definirá posibles sanciones administrativas o políticas y la repercusión para la gestión del Ministerio de Salud. Sigue la cobertura política en portalnacional.cl.