A poco más de tres semanas de la elección presidencial, el candidato del Partido de la Gente, Franco Parisi, afirmó que ya superó a la carta de Chile Vamos y Demócratas, Evelyn Matthei, y que se encuentra en un virtual empate con José Antonio Kast, por lo que anticipó que lo “más probable” es que su candidatura pase a segunda vuelta.
En conversación con Desde la Redacción, de La Tercera, Parisi explicó que su campaña dispone de un sistema de medición propio basado en redes sociales. “A través de análisis factorial, colocamos todas las interacciones de las redes sociales con un algoritmo genético que nosotros realizamos, y que nos permitió decir que nosotros íbamos a ser terceros el 2021 y ahora está potenciado a través de la inteligencia artificial”, dijo el candidato.
Según las cifras que maneja Parisi, su intención de voto supera el 18%. El aspirante detalló: “Bajo el 22%, estamos empatados con Kast, que tiene un piso de 21% y un techo de 24%. Y Jara está un poquito más despegada, sobre el 25%”. Sobre Matthei afirmó con tono categórico: “Nosotros ya la pasamos”.
Parisi también defendió la solidez de su despliegue territorial y su estrategia de campaña. “Lo más probable es que pasemos a segunda vuelta, no solamente porque estamos haciendo un trabajo muy fuerte, con un partido mucho más robusto, y con unos buenos candidatos que están haciendo puerta a puerta una infantería territorial gigantesca, sino que, además, nosotros estamos llegando al corazón de la esencia de los problemas de la clase media”, señaló.
Respecto a su base electoral, el abanderado del PDG aseguró que se trata de un electorado amplio y diverso: “Son estos 5 millones de votantes, que insisto, no son ni fachos ni comunachos”, afirmó.
El escenario que describe Parisi se inserta en una carrera marcada por encuestas que colocan a Jeannette Jara y José Antonio Kast como los punteros, a poco más de tres semanas de los comicios. Si se confirman las dinámicas que plantea el candidato del Partido de la Gente, la elección podría definirse en una segunda vuelta, obligando a reconfiguraciones en la oposición y en la centro-derecha.