El Presidente Gabriel Boric presentará esta noche en cadena nacional el proyecto de Presupuesto 2026, que según La Moneda estará centrado en “seguridad pública, social y económica con responsabilidad fiscal”, en medio de críticas de la oposición por proyecciones de ingresos y el nivel de déficit.
En su cuenta en redes sociales Boric anticipó el eje del mensaje: “Seguridad pública, social y económica con responsabilidad fiscal, para un Chile que seguirá creciendo y donde no queremos que nadie se quede atrás”. Ese mismo planteamiento fue expuesto en un encuentro en Cerro Castillo con presidentes de partido y jefes de bancadas oficialistas.
Desde Hacienda, el ministro Nicolás Grau afirmó que el proceso ha sido “totalmente transparente”, aunque la oposición y analistas cuestionan la precisión de las cifras fiscales. Parlamentarios oficialistas señalaron que el gasto del presupuesto aumentará entre 1,5% y 2%, y que en pensiones habría un alza de 8,9% asociada a la reforma previsional. En Salud, el incremento proyectado sería de 5,6%, equivalente a unos US$800 millones, destinados principalmente a reducir listas de espera y financiar la red hospitalaria. El presupuesto para seguridad aumentaría cerca de 1,5% y el de vivienda rondaría el 8%.
Analistas advierten incertidumbre fiscal por ingresos sobrestimados y deudas de arrastre. Un estudio de la Universidad San Sebastián, liderado por la ex directora de Dipres Cristina Torres, plantea que un aumento real responsable del gasto para 2026 sería de 1% respecto de 2025, lo que equivale a 0,2% real por sobre la Ley de Presupuestos 2025. Además, datos oficiales indican incumplimientos continuos de la regla fiscal: el déficit estructural comprometido en 1,1% del PIB podría terminar entre 2,5% y 3%, según proyecciones que se espera sean ajustadas cuando se entregue el Informe de Finanzas Públicas (IFP) esta tarde.
La preocupación por las proyecciones de ingresos se apoya en resultados recientes. En 2024 la Dipres estimó un déficit estructural de 1,9% del PIB y el resultado fue 3,2%. A julio de 2025, los ingresos fiscales acumulados alcanzaron $42,5 billones con un alza real de 6,3%, por debajo de la meta anual de 8,4%, lo que exigiría un aumento improbable de ingresos entre agosto y diciembre. El ex director de Dipres Matías Acevedo ha señalado que será clave ajustar la meta fiscal de 2026, sugiriendo que pase del -1,1% al -1,6%.
Otro foco del debate son las deudas de arrastre: empresas inmobiliarias han afirmado pasivos por hasta US$1.000 millones en proyectos de vivienda social, una cifra que el Gobierno negó. Ante la comisión de Vivienda del Senado, el ministro Carlos Montes dijo que la cifra está “entre 1/9 y 1/10 de los que se ha planteado”, sin presentar documentos que sustenten ese cálculo. La Asociación de Desarrolladores de Viviendas Sociales precisó que solo en el Serviu Metropolitano las deudas alcanzan US$325 millones, equivalente al 32,3% del presupuesto del organismo regional y al 6,2% del presupuesto 2025 del Minvu a nivel nacional. Además, hay reclamos de clínicas por pagos pendientes y advertencias de que no habrá recursos de arrastre disponibles para la próxima administración.
El ministro del Interior Álvaro Elizalde defendió la orientación fiscal del Ejecutivo en Radio Duna: “El gobierno va a continuar con su compromiso de la convergencia fiscal, y por tanto actuar con responsabilidad fiscal, y al mismo tiempo va a seguir fortaleciendo el gasto social”. Añadió que la administración recibió un déficit cercano al 11% del PIB tras la pandemia y sostuvo que “el aumento de la deuda durante este gobierno va a ser el menor de los últimos cuatro gobiernos”.
En la oposición ya se anticipa un debate áspero por la llamada “glosa republicana” —los recursos que puedan quedar disponibles para el próximo gobierno— y el senador Gastón Saavedra (PS) afirmó: “No hay plata para la glosa”. La inquietud se intensificó luego de que Grau indicara que no habría recursos de libre disposición como ha sido tradicional, sino la posibilidad de reasignaciones por parte del gobierno entrante.