El empresario Andrés Arrieta, exreservista del Ejército y gerente general de Restomarket, permanece en prisión preventiva después de que la Fiscalía lo formalizó por sustracción de menores, lesiones menos graves y amenazas. La noche del 10 de julio, Arrieta persiguió en su camioneta a un grupo de niños que jugaban al “rin raja”, retuvo a siete de ellos y los amenazó de muerte con un arma de fuego.
Dos menores escaparon y pidieron ayuda a vecinos, quienes alertaron a Carabineros. Los niños, de entre 13 y 15 años, declararon que Arrieta los golpeó y les dijo que los llevaría a una carretera para que sufrieran un accidente. El 4° Juzgado de Garantía de Santiago decretó la prisión preventiva, considerando la gravedad de los hechos y el riesgo para las víctimas.
La Fiscalía Oriente incorporó cargos por porte ilegal de arma de fuego y ordenó entrevistas videograbadas para los menores, con el fin de evitar una victimización secundaria. Restomarket suspendió a Arrieta de todas sus funciones
El caso generó conmoción pública y abrió un debate sobre la violencia frente a juegos infantiles tradicionales. Organizaciones sociales y autoridades calificaron la reacción del empresario como desproporcionada y exigieron sanciones ejemplares, mientras la defensa intenta demostrar que actuó bajo un estado de exaltación.