La ministra y vocera Mara Sedini defendió este jueves que el Gobierno impulse como una sola iniciativa la llamada Ley de Reconstrucción Nacional, ante las críticas de la oposición que piden desmembrar el paquete que incluye más de 40 medidas en cinco ejes. La discusión ya llegó al Congreso y enfrenta cuestionamientos por su alcance tributario y posibles recursos ante el Tribunal Constitucional.
En diálogo con Radio Pauta, Sedini sostuvo que la magnitud de los problemas exige un abordaje integrado: “lo que estamos haciendo es hacer una serie de medidas que apunten al crecimiento económico, a devolver el empleo, a generar inversión. Eso no se logra con una sola medida, se logra con muchas cosas atacando estos puntos de regulación, de crecimiento, de empleo”, afirmó la ministra.
Sobre la estrategia de presentar el conjunto de iniciativas en un solo proyecto, Sedini dijo que dividir los elementos paralizaría su avance: “Si empezamos a separar y cosas se hacen a distintos tiempos y en distintos momentos, no llegamos”, agregó.
La propuesta ha recibido críticas desde distintos sectores. El líder del Partido de la Gente, Franco Parisi, pidió “desmembrar” el proyecto, argumentando que apoyarlo como un todo estaría “perdido”. La diputada Pamela Jiles (PDG) calificó la iniciativa como “un proyecto CPC” y advirtió que contiene “caramelitos” a los que es “muy difícil decirles que no”.
Una de las medidas más cuestionadas por la oposición es la rebaja del impuesto corporativo del 27% al 23%. Sedini rechazó que esa propuesta sea una simple “rebaja tributaria” y la contextualizó con cifras internacionales: “se hace una caricatura con la rebaja tributaria, pero cuando tú ves, por ejemplo, los países de la OCDE, que los últimos años han bajado desde el 30% al 22% y nosotros hemos ido subiendo desde el 15 al 27, algo anda mal”, sostuvo.
Representantes de la oposición también han advertido posibles inconstitucionalidades y han anticipado que la iniciativa podría terminar ante el Tribunal Constitucional. En ese sentido, los diputados Álvaro Ortiz (DC) y Jaime Bassa (FA) plantearon que “esta iniciativa terminará en el Tribunal Constitucional”.
En el interior de sectores oficialistas hubo, en un inicio, voces que proponían separar el paquete. Finalmente, el Gobierno optó por ingresar una única “megarreforma”, a la que varios aliados finalmente adhirieron, según fuentes oficiales.
Sedini además defendió el diagnóstico económico del Ejecutivo: por la “irresponsabilidad fiscal que hemos tenido en estos años” es necesario “hacer algo para recuperar el sendero de Chile”, dijo, y agregó que el objetivo es incentivar la inversión como motor del crecimiento.